UÑA.
Al pobre “Jocón” Reyes le ha tocado echarse el trompo a la uña con el descalabrado Motagua. Al pobre bosnio le pegaron una patada allá donde dijimos y lo mandaron al carajo. Los hinchas azules creen que a las Águilas ya no las salva ni Mandrake, al menos que consigan directivos que de verdad quieran al equipo.
AIRE.
Quién habrá asesorado a Maviber para que sacara un anuncio sangriento que acaba de salir al aire, en el cual aparece gente gritando por la muerte de un pariente, y se ve -literalmente- correr la sangre. No hay necesidad de poner esas cosas en la pantalla para conseguir votos.
LUZ.
Lo que la gente necesita es que le vendan la esperanza que es factible un futuro mejor, de que hay una luz al final del túnel y que no todo está perdido, que es posible salir del hoyo...
MALL.
Algarabía y media ayer cerca de un “mall” capitalino cuando vieron aparecer a Juan Diego encaramado en su peculiar cucarachita. Le ha pegado la vieja canción del Cacharrito del carioca Roberto Carlos.
PATA.
Los liberales andan brincando en una pata porque aseguran que el pajarito pechito rojo ha tenido un gran repunte en los últimos días y que hoy sí se siente que los liberales están volviendo a salir de hasta debajo de las piedras... Será posible...
CLAVE. El niño Gualaco está concentrado -como la Selección cuando va a jugar un partido clave- allá en sus dominios de Olancho, porque su meta es volver a marimbear a “Mel” y salir como el diputado más votado de las pampas... A ver, dijo el cieguito.
DÍA.
El busero superado de Venezuela ya no halla qué pitos tocar para levantar perfil y sacar adelante a su maltrecho gobierno. Ahora se acaba de inventar el “día de la lealtad y de la reverencia” a Chávez, porque, como sobrevive a pura imagen del líder del chavismo.
FRÍA.
Hoy se cumple el 24 aniversario de la caída del Muro de Berlín, vale decir, del fin del comunismo y del descalabro de todo lo que se conocía como la “Cortina de Hierro”, pero a los refundidores de aquí todavía no les ha caído el veinte y siguen hablando el lenguaje de la Guerra Fría de los años 70 y 80.
DESCARO. ¡Vaya, hombre!... El presidente Lobo reiteró ayer que no entiende cómo es que hay unos que acusan a su gobierno de corrupción y cuando ellos estuvieron en el poder llegaron al “límite del descaro” de sacar hasta 50 millones en carretillas... ¡Vaya, hombre!... Lástima que lo dice hasta ahora que ya se va...
VALOR. A ver cuándo agarra valor, se olvida un rato del miedo que le tiene a la comunidad internacional, y habla de la chorrera de avionetas que aterrizaban en tiempos de su paisano, que ya ni noticia era, y nunca movieron un dedo para combatir a aquellos que dijimos, sino que, todo lo contrario, les cantaban corridos desde el propio despacho presidencial... A ver...