ESTUFA. Avisa la resignada que hasta la estufa de la cocina de Casa Presidencial se llevaron los refundidores. Estos acabaron con todo, como el barbarazo de Wilfrido Vargas, y arrasaron hasta con el queso que había en la mesa.
SALÓN. Lo único que dejaron en Palacio, confirma la resignada, fue el salón de belleza de Xiomara. Bueno, para que vean una vez más que son como los fariseos. Por eso Jesucristo les decía a sus seguidores: “Hagan lo que ellos dicen, pero no lo que ellos hacen, porque una cosa dicen, y otra hacen”.
POBRES. Hablan hasta por los codos por los pobres, y en contra de los ricos, pero viven como ricos -solo que con el pisto de los pobres- hasta con salones de belleza para su uso exclusivo.
CENTRO. Será cierto que Carlón no estaría bien de salud y que estaría interno en un centro hospitalario.
ARREGLAR. Que no sea tan la riata, le manda a decir el orate de Gerardo Torres a Mireya, y que cuándo puercas piensa arreglar el desmadre que dejaron en Cancillería junto al farsante de Quique Reina.
RAFA. Fiebre de movimientos a lo interno de la refundición. La bulla es que Rafael Leonardo Sarmiento viene y nadie lo detiene, aunque Fofo Pastor le pisa los talones y, la consigna es “no más imposiciones”. ¿Estáis oyendo, Moncha?
MAL. Hombre, no les gusta a los diputados ni hablar del juicio político y, son pocos, como Francis Cabrera y Luz Ernestina, que lo piden a gritos. Francis dice que hay que “cortar el mal de raíz”. ¿Y los otros?
MENOS. Bueno, Umaña ha llegado a la desfachatez de decir que está de acuerdo con el juicio político, contra quien sea, menos contra Johel Zelaya, “porque está haciendo las cosas bien”. Ja...je...ji...jo...ju...
TESTIGO. Érase una vez...nunca le hicieron juicio político, anda más libre que el viento a pesar de todos sus actos delincuenciales -desde que lo “eligieron” a patadas- y ahora, para rematar, lo quieren llevar de testigo al juicio de sus compinches.
TRES. Ya vieron, nada menos que tres millones mensuales costaba el periódico de Mel Zelaya, el “Poder Popular”. Pobre, pueblo, pobre...
911. Hasta al 911, institución de seguridad nacional, llevó la piñata Libre. Casi nada, 1,571 empleados nombrados sin respaldo presupuestario, es decir, sin pisto para pagarles.
MANEJA. Los servicios de inteligencia aseguran que hasta mareros y conspicuos miembros del crimen organizado había en el 911, pese a la información tan sensible que maneja. ¡Habrase visto!