La falta de financiamiento agrícola vuelve a poner en peligro la producción de granos básicos para la cosecha de primera en el país.
Aunque el gobierno asegura que hay recursos disponibles, los campesinos sostienen que alrededor del 70 por ciento de los pequeños productores no tienen acceso a financiamiento público y privado por las deudas contraídas y algunas “trabas” en los trámites crediticios.
La situación podría mermar este año la producción de granos considerando que se proyecta una cosecha de 2.5 millones de quintales de frijol y 13 millones de quintales de maíz a través de la siembra de alrededor de 100 mil hectáreas, únicamente mediante pequeños productores.
Santos Caballero, dirigente del Consejo Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras (Cococh), aseguró que actualmente el 70 por ciento de los pequeños productores del país no tienen acceso a financiamiento agrícola, hecho que podría “impactar” en la producción de granos a nivel nacional.
“El 70 por ciento de los pequeños productores no tienen acceso a financiamiento... Hay productores que no han podido pagar sus préstamos porque han tenido pérdidas y también hay algunas trabas en los bancos”, afirmó el dirigente campesino.
Para Ramón Navarro, de la Asociación Nacional de Campesinos de Honduras, el gobierno está en la obligación de garantizar la producción de alimentos a “cualquier costo”.
“Lamentablemente hay empresas campesinas que tienen créditos atrasados y otros que vienen arrastrándose desde mucho tiempo, pero nosotros apelamos a la conciencia de que hay que producir alimentos a cualquier costo porque el problema es que no hay comida”, afirmó.
Fondos
Según el gobierno, los pequeños productores tienen abiertas las puertas para acceder a financiamientos a través del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa), el Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi) y mediante la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG).
Los campesinos exigen la formulación de planes que permitan a los pequeños productores honrar sus deudas con posibilidades de pago accesibles a fin de garantizar la producción de granos durante la cosecha de primera.
El presidente de Banadesa, Johny Handal, afirmó que en lo que va del presente año esa institución ha otorgado un total de 1,157 préstamos a pequeños productores por un monto que llega a los 65 millones de lempiras, habiendo una disponibilidad de alrededor de 400 millones de lempiras.
Handal sostuvo que el problema, al igual que en años anteriores, se origina en las deudas que adquieren los productores y que después se rehúsan a pagar, cayendo en morosidad con el sistema financiero tanto del sector público como privado.
“En esta temporada agrícola de primera hemos otorgado solo para granos básicos 1,157 créditos por un monto de 65 millones de lempiras, igual cantidad está en proceso, nos llama la atención que solo en Juticalpa se han procesado 130 créditos, contrario a Danlí, que anda por el orden de 450”.
“Hay muchos productores de maíz en Olancho que piden prórroga del año pasado a este porque tienen guardado el maíz supuestamente por el precio y piden readecuación y ahora están inhabilitados para ello... La mayoría (de productores) están inhabilitados por mora tanto en la institución como en la central de riesgos”, advirtió el funcionario.
Para este año, la SAG anunció que destinará alrededor de 300 millones de lempiras para la compra de los bonos que se repartirán así: 47 mil para la siembra de frijoles, 35 mil de maíz híbrido y 35 mil de variedad.
En Honduras se estima que hay 750 mil pequeños productores de los que un 25 por ciento, aproximadamente, forman parte de organizaciones campesinas. El resto están desprotegidos y sin acceso a la tierra, asegura la dirigencia campesina.
Deudas
Lo más preocupante es que la semana anterior las autoridades del Poder Ejecutivo advirtieron que no habrá más crédito para quienes no se comprometan a honrar sus deudas aunque esto signifique un impacto en la producción de alimentos en el país.
Los pequeños productores que están en mora con la banca pública y privada tendrán que saldar sus deudas para acceder a nuevos préstamos, concluyeron autoridades de Banadesa, SAG, Banhprovi y hasta del Banco Central de Honduras (BCH) y de la Comisión Nacional de Banca y Seguros (CNBS).
“Se buscará un mecanismo para rehabilitar la posibilidad de que estas personas accedan a crédito, pero honrando sus compromisos, además se establecerán mecanismos que permitan atender lo inmediato. Eso es lo que el país necesita”, dijo Vilma Morales, presidenta de la CNBS.
La funcionaria dijo que ya es hora de poner un alto a la cultura del no pago. Solo en el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola están disponibles 400 millones de lempiras, mientras que en el Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi) hay otros 90 millones de lempiras, según su titular Juan Carlos Álvarez.
Los campesinos resienten el limitado acceso a crédito del gobierno y de las casas comerciales.
“Ya no hay tanto apoyo como el año pasado, antes muchos productores tenían el apoyo de casas distribuidoras de fertilizantes, pero este año a ninguno le están dando crédito y están sembrando con maíz de troja y esto hace que los rendimientos sean muy bajos”, afirmó Juan Valladares, presidente del Programa Nacional de Granos Básicos (Prograno).
Datos de Prograno revelan que en los últimos dos años, la producción de maíz disminuyó en 3.5 millones de quintales y si este año no se hace una siembra efectiva, los 13 millones de sacos de 2011 caerían a menos de 10 millones de quintales, lo que sería catastrófico.
Presidente pide informe sobre crédito agrícola
El presidente Porfirio Lobo solicitó la semana anterior a los funcionarios vinculados al tema agrícola un informe sobre la situación de los pequeños productores en el país.
El gobernante dijo que Banadesa debe enfocar los recursos a los grupos campesinos pequeños y no a los medianos o grandes productores.
“Creo que es bueno preparar un informe detallado de esto para ver la secuencia de todo, igual quiero recordar que la instrucción mía es que Banadesa no dé prestamos a los productores mayores, los préstamos tienen que ser para los productores pequeños, a los grupos campesinos, porque los productores medianos o grandes tienen acceso a la banca privada”.
Lobo urgió a sus funcionarios a buscar salidas para garantizar que los productores que están en mora puedan tener acceso a recursos y con ello garantizar la cosecha de granos durante la siembra de primera.