Todas la están usando
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Nueva York, Estados Unidos.- Apple presentó este lunes un avance de sus nuevas funciones de protección para menores, que permitirán a los padres seleccionar las aplicaciones a las que acceden sus hijos y requerir su autorización expresa antes de que estos puedan navegar por un nuevo sitio web.
El cambio forma parte de una revisión amplia que Apple ha ido desplegando a lo largo de sus actualizaciones más recientes, motivada en parte por presiones legislativas y, en parte, por el creciente escrutinio público sobre la responsabilidad de las grandes tecnológicas frente al bienestar infantil.
La empresa anunció que cuando los menores naveguen por la App Store no verán aplicaciones con clasificaciones de edad superiores a las que sus padres hayan establecido, ni siquiera en las secciones editoriales o de destacados de la tienda.
Hasta hace poco, las clasificaciones de edad dentro de la App Store dejaban margen para la confusión. Aplicaciones con clasificación 17+ podían seguir siendo accesibles para menores, una ambigüedad que iOS 26 resuelve con un sistema más granular que ahora contempla las categorías 4+, 9+, 13+, 16+ y 18+.
Los padres pueden ajustar qué franja resulta accesible desde las opciones de restricciones de contenido y privacidad dentro de Screen Time.
La actualización también cierra otra puerta que los más avispados en el uso del teléfono encontraban habitualmente.
Anteriormente, cualquier aplicación que dependiera de Screen Time podía desactivarse con facilidad simplemente revocando sus permisos desde los ajustes del dispositivo.
A partir de iOS 26.4, modificar esos permisos exige el PIN de Screen Time, no la contraseña del teléfono ni el reconocimiento facial. Para quienes llevan tiempo gestionando dispositivos de sus hijos, la diferencia es considerable.
En el plano de la navegación web, una de las frustraciones históricas de los padres era el navegador integrado que algunas aplicaciones abrían de forma interna, el llamado in-app browser, que permitía acceder a contenido web aunque el Safari estuviera deshabilitado.
Con iOS 26, ese navegador interno queda bloqueado cuando el tiempo de inactividad programado está activo. Los padres que quieran un control total del acceso a internet tienen ahora dos vías principales: programar un horario de inactividad permanente con excepciones manuales, o limitar los sitios web a una lista aprobada.
La configuración de cuentas infantiles también se ha vuelto más ágil. Con iOS 26, Apple simplificó el proceso de creación de una cuenta de menor y lo integró con protecciones automáticas desde el primer momento, incluido el filtrado de aplicaciones en la App Store según la edad del niño.
Otra incorporación relevante es el control sobre quién puede contactar al menor. Cuando un niño recibe un mensaje o llamada de un número desconocido, deberá enviar una solicitud de aprobación a sus padres antes de poder responder. La función también está disponible para aplicaciones de terceros, siempre que sus desarrolladores adopten el protocolo de Apple.
El tema de la privacidad, uno de los argumentos de marca de Apple, también atraviesa estas actualizaciones. El sistema permite a los padres autorizar que ciertas aplicaciones conozcan el rango de edad de su hijo sin revelar datos sensibles como la fecha de nacimiento exacta.
Apple señaló que solicitar documentos de identidad para verificar edades no va en favor de la seguridad ni de la privacidad de los usuarios.
iOS 26 activa desde el inicio filtros de contenido para bloquear sitios web para adultos y utiliza aprendizaje automático en el dispositivo para detectar desnudos en fotos y vídeos antes de mostrarlos en pantalla, sin que Apple tenga acceso a las imágenes.
Los adolescentes de entre 13 y 17 años también quedan cubiertos por estas protecciones aunque no tengan una cuenta infantil formal.
Lo que Apple ha hecho con esta actualización es reconocer, en la práctica, que las restricciones anteriores tenían fisuras que el tiempo demostró.
La respuesta no llegó de golpe, sino acumulada en sucesivas versiones del sistema operativo, respondiendo a demandas de familias, legisladores y organizaciones de protección a la infancia que llevaban años señalando los mismos puntos ciegos.
La pregunta que queda abierta es si los fabricantes de aplicaciones adoptarán con la misma velocidad los marcos técnicos que Apple ya tiene listos para ellos.