Tegucigalpa, Honduras.- El aprendizaje escolar puede reforzarse fuera del aula, en familia y de forma lúdica, sin sobrecargar física ni intelectualmente a los niños. Así lo explican los especialistas en pedagogía infantil, quienes destacan que existen actividades sencillas que ayudan a mantener activas la concentración, la curiosidad y el pensamiento crítico durante todo el año, sin depender de los deberes tradicionales.
Según Milana Maliaukaite, psicóloga y consejera estudiantil del colegio Hamelin-Laie International School de Barcelona, estas actividades permiten que los niños "estudien y aprendan mucho más de lo que creen sin darse cuenta", fortaleciendo además su vínculo con la familia y con la tecnología.
¿Qué actividades ayudan a los niños a aprender sin darse cuenta?
Se trata de propuestas simples —muchas basadas en la lectura— que los niños pueden realizar solos o con sus padres, tanto en vacaciones como durante el curso escolar. Para la psicóloga, lo esencial no es la cantidad de actividades, sino su resultado: "Si después de realizar esas actividades el niño termina más curioso y seguro de sí mismo y con ganas de seguir descubriendo, probablemente hemos acertado en la elección."
Maliaukaite advierte que vivimos en una sociedad que premia el rendimiento desde edades tempranas, pero recuerda que "el cerebro no aprende por acumulación de experiencias, sino por la calidad del significado que les da." Por eso recomienda elegir actividades acordes a la personalidad y el momento evolutivo de cada niño, ya que "no todos necesitan lo mismo."
6 actividades para estimular el aprendizaje en casa
1. Leer en e-books, no en tabletas. Los dispositivos de tinta electrónica evitan las distracciones de redes sociales, streaming y notificaciones, favoreciendo una lectura más profunda. Además, cuidan la vista de los más pequeños al no emitir luz azul.
2. Visitar museos con experiencias interactivas. Tocar, experimentar y formular hipótesis convierte a los niños en protagonistas de su aprendizaje, en lugar de simples espectadores. Muchos museos de ciencia e historia ofrecen actividades pensadas especialmente para el público infantil.
3. Disfrutar de libros tipo "escape room" Estas obras plantean acertijos y retos que impulsan a analizar información, tolerar la incertidumbre y trabajar en equipo, desarrollando la capacidad de pensar antes de responder.
4. Mantener conversaciones que despierten el pensamiento Preguntas como "¿Qué te ha sorprendido hoy?" o "¿Qué has aprendido de un error?" estimulan el pensamiento crítico y la inteligencia emocional mucho más que las preguntas rutinarias.
5. Cocinar juntos en familia. Preparar una receta en equipo enseña a organizarse, resolver problemas y ganar autonomía, además de reforzar los vínculos familiares.
6. Impulsar proyectos personales. Animar a los adolescentes a crear un podcast, aprender fotografía o investigar un tema que les apasione desarrolla creatividad, perseverancia y confianza en sí mismos.
La clave: pasar de "qué debo estudiar" a "qué quiero descubrir"
Para Maliaukaite, los alumnos crecen más cuando dejan de preguntarse qué tienen que estudiar y empiezan a preguntarse qué quieren descubrir. Como resume la psicóloga: "El aprendizaje más importante no siempre deja una nota en un boletín... deja una forma diferente de pensar, de relacionarse con los demás y de mirar el mundo."