El Cimarrón: Los citaron para una “carneada” y terminaron torturados y asesinados por una deuda de drogas
Una mínima deuda les costó la vida a “Tatiana”, Bowye y Alejandro, luego de hacer un pedido de drogas y no contar con los fondos suficientes para pagarlo; fueron quemados en El Cimarrón
- Actualizado: 08 de septiembre de 2026 a las 11:00
Todo habría comenzado el 10 de mayo, cuando una deuda relacionada con la compra de drogas desencadenó una serie de hechos que terminaron con el asesinato de Axel Obed Cerrato Pineda, Alejandro José Marcilla Reyes y Bowye Burke Midence, cuyos cuerpos fueron posteriormente incinerados en el sector de El Cimarrón.
De acuerdo con versiones oficiales a las que tuvo acceso EL HERALDO, “Tatiana”, quien presuntamente pertenecía a la pandilla 18, se dedicaba a la venta de drogas y habría entregado fiado estupefacientes a Alejandro y Bowye. Sin embargo, ambos no habrían cumplido con el pago en el tiempo acordado, por lo que comenzaron las presiones para que saldaran una deuda de 1,600 lempiras.
Ante la demora, los supuestos distribuidores habrían decidido tomar medidas para recuperar el dinero. La tarde del 10 de mayo, según las investigaciones, invitaron a Alejandro y Bowye a una supuesta “carneada” acompañada de bebidas y drogas en la colonia Los Robles, sin que las víctimas sospecharan lo que posteriormente ocurriría.
Los hombres que llegaron a recogerlos se movilizaban en un microbús en el que también viajaban “Tatiana”, el conductor y otra persona.
La unidad salió de Los Robles con dirección a la colonia Monterrey, lugar donde supuestamente se realizaría la reunión, pero el encuentro habría sido utilizado como una estrategia para trasladarlos hasta otro sitio.
Una vez dentro de una vivienda, los presuntos pandilleros habrían comenzado a interrogarlos sobre el dinero pendiente y les advirtieron sobre las consecuencias que enfrentarían si no pagaban. Posteriormente, Alejandro y Bowye fueron trasladados hasta un cajero automático para intentar obtener el dinero.
Posteriormente, Alejandro y Bowye fueron trasladados hasta un cajero automático para intentar obtener el dinero. Sin embargo, al no disponer de fondos suficientes en sus tarjetas, los hombres no pudieron cancelar la deuda.
Según las versiones oficiales, esa situación habría provocado que los sospechoso decidieran llevarlos hasta el apartamento de “Tatiana”, señalado como uno de los lugares utilizados para cometer asesinatos relacionados con estructuras criminales.
"Tatiana" habría sido la primera víctima. De acuerdo con las autoridades, fue asesinado con un arma de fuego. Para Alejandro y Bowye, en cambio, habría comenzado un prolongado episodio de violencia desde la noche del 10 de mayo y durante el día siguiente, cuando presuntamente fueron sometidos a torturas.
Las investigaciones señalan que los agresores habrían mutilado sus extremidades como método de tortura para exigirles el pago de la deuda. Finalmente, durante la noche, los dos hombres habrían sido asesinados. Después, los cuerpos de las tres víctimas fueron trasladados en el mismo microbús utilizado para recogerlos inicialmente.
El recorrido habría incluido una parada en una gasolinera para comprar combustible y posteriormente continuó hasta El Cimarrón. Antes de llegar al sitio, según las investigaciones, los cuerpos habrían sido colocados dentro de un refrigerador utilizado para conservar cadáveres de perros y luego fueron trasladados para ser incinerados. En El Cimarrón, los sospechosos habrían prendido fuego a los cuerpos con la intención de eliminar evidencias.
Pese a ello, las autoridades lograron avanzar en la identificación de las víctimas. Los restos de Axel fueron reconocidos mediante sus huellas, mientras que Alejandro y Bowye, debido al avanzado estado de carbonización de sus cuerpos, fueron identificados mediante pruebas de ADN.
En las investigaciones también se reportaron varias capturas. El primer detenido fue Víctor Javier Castro Rivas, de 37 años, quien habría conducido el microbús y fue localizado en la residencial Lomas del Nauvoo, cerca del lugar donde ocurrió el crimen. El 22 de junio, la DPI capturó a Ricardo Josué Suazo Ochoa, de 31 años, residente en la colonia 21 de Octubre.
Posteriormente fueron detenidos Junior Joel Puerto Ramos, alias “El Chemo”, y Denis José Puerto Ramos, ambos residentes en la colonia Centroamérica Este. Según las investigaciones citadas, Junior habría mantenido una relación sentimental con “Tatiana”, quien también pertenecería a la pandilla 18.