Motores

Rodamientos en mal estado de nuestro vehículo

Las ruedas en mal estado no sólo consumen más combustible y contribuye a su deteriodo, además de provocar averías en otros elementos

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06.07.2016

Tegucigalpa, Honduras 

Las ruedas de nuestro vehículo tienen esos circulos metálicos concéntricos de diferente diámetro unidos ya sea por unas balineras o rodillos, se alojan y apoyan en la porta manguetas que en función del diseño, sirven de soporte a los frenos de campana o a los de disco además de soportar cargas que llegan en cualquier ángulo.

El diagnóstico para conocer su estado es muy asequible. Antes de todo debe verificar primero el buen estado de las llantas, y de la suspensión puesto que un desgaste irregular o deformaciones pueden producir un ruido similar a la de los rodamientos.

En el caso de existir un desgastes, las ruedas tienen juego en todas las direcciones, mínimos, pero que indican su inmediato reemplazo.

Los rodamienos o cojinetes de rueda, desgastados son preceptibles al odio: se dejan sentir con un ruido de rozamiento aumentado (similar a las vibraciones de los amortiguadores y llantas en mal estado)

Este elemento en buen estado permite el movimiento libre de fricción y la rotación de un automovil, posibilitando la circulación idonea de las ruedas y neumáticos del vehículo.

En cambio si estos presentan mal funcionamiento, afectan negativamente al neumático y al funcionamiento de la rueda y otra serie de sintomas.

En vehículos con alto kilometraje, a veces se presenta desgaste en el porta masas, cuyos síntomas son los mismos de los rodamientos desgastados.

Una vez en marcha, ese ruido anormal se incrementa proporcionalmente con la velocidad y en ocasiones se presenta al circular derecho, sino al tomar curvas (donde la carga sobre estos se incrementa por la inclnación de la carrocería)