En la actualidad, los robots comerciales e industriales son ampliamente utilizados, ya que realizan tareas de forma más exacta o más barata que los humanos. También se les utiliza en trabajos demasiado sucios, peligrosos o tediosos para las personas.
Segun un informe de Oxfam, el ritmo de automatización supone una mayor eficiencia para las empresas, por tanto más ganancias y menos necesidad de puestos de trabajo. Así, el abismo entre la clase rica y pobre y la precariedad laboral se ensancha.
Durante las tres décadas pasadas, la participación de la mano de obra en la producción se ha reducido a nivel mundial del 64% al 59%. El desempleo está en niveles alarmantes en la mayor parte de los países ricos y no solo por razones cíclicas.
Ante estos datos, Oxfam predice en su más reciente informe un gran aumento en la lucha entre clases e inestabilidad dentro de los países, lo que amenazará seriamente la estabilidad global.
Los robots ya son responsables de mantener libres de spam los correos electrónicos, ayudan a comprar por Internet, pilotan aviones y se espera, además, que lleguen a conducir los automóviles y agilizar la burocracia legal.
¿Los humanos se quedarán sin trabajo?
Esta tendencia afecta a casi todas las profesiones y oficios. Los trabajos creativos y manuales son los más seguros, como son el de pastor, editor y dentista. Por el contrario, los maquinistas, mecanógrafos e incluso vendedores se prevé que desaparezcan.