Comayagüela, Honduras
Aunque la tregua calmó la tensión en los mercados de Comayagüela, las protestas y tomas de calles pueden reactivarse como la pólvora debido a la persistencia de los vendedores.
“Si nos dicen que no, siempre nos vamos a tomarnos las calles, porque nosotros lo que queremos es la quinta avenida”, advirtió María Escobar, una de las líderes de los comerciantes informales.
La vendedora apeló a la tradicional ocupación que han realizado en pasadas épocas navideñas para demandar el mismo trato este año.
Es de recordar que los mercaderes y la Gerencia de Orden Público llegaron a un acuerdo el martes pasado para frenar temporalmente las tomas de calle y acatar el despeje de vías.
De esta forma, la municipalidad se compromete a responder el próximo lunes si permite o no la instalación de los vendedores ambulantes.
Los comerciantes piden trabajar en la quinta avenida de Comayagüela, desde la quinta a la tercera calle, hasta el 31 de diciembre.
No obstante, el alcalde capitalino Nasry Asfura mantiene preliminarmente su postura de negar la ocupación de las calles de Comayagüela.
Sin embargo, estas palabras presagian una posible confrontación porque los vendedores tampoco desisten de su petición.
“Si no nos quieren ver aquí (quinta avenida), pues que nos consigan una tienda o un local, excepto el mercado Mirna”, expresó Escobar.
Conflictos
La vendedora reveló que ella junto a otros dos compañeros serán convocados por la municipalidad para manifestarles la respuesta y otras alternativas.
Según Orden Público, alrededor de 140 carretilleros y mercaderes ambulantes presionan por trabajar en la quinta avenida, aunque los promotores sostienen que son 300.
Asimismo, Escobar señaló que en los últimos días se han dedicado a recolectar firmas de las tiendas aledañas en apoyo a la demanda de ocupar la calle.
Además, negó que los propietarios de locales hayan sido presionados, como afirma la municipalidad.
Según Agurcia, la armonía en los mercados también pasa por la convivencia entre las diferentes formas de la economía formal e informal.
Para el caso, varios vendedores estacionarios (ubicados en las aceras y orillas) no apoyan la idea de cerrar la quinta avenida, ya que perjudica su actividad comercial.
“Uno se mata aquí vendiendo todo el año para que vengan de otros mercados a aprovechar diciembre y no se puede con tanta gente”, declaró la vendedores Rosario Medina.
Incluso, señalaron que el aumento de carretilleros y vendedores de mano se debe a que varios provienen de los mercados Álvarez, Colón, La Isla, entre otros cercanos.