Un abrupto incremento de seis lempiras al pasaje de bus tradicional es la propuesta que busca aplicar el gremio del transporte público.
Este trancazo sería rematado por la solicitud de aumentar en dos lempiras la tarifa del servicio ejecutivo o rapiditos.
Así lo revelaron los representantes del rubro que solicitan cobrar la tarifa real, que corresponde a 10 lempiras, según sus cálculos.
Para ello, los líderes mantuvieron una maratónica reunión con las autoridades de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi).
Adolfo Quan, ministro del ramo, y Blas Ramos, titular de la Dirección General de Transporte (DGT), dependencia de Soptravi, entablaron el diálogo.
También participaron empresarios del transporte de otros municipios de Francisco Morazán y el resto del país.
Para alivio momentáneo de la población, las autoridades no aprobaron ningún aumento y las pláticas continuarán el próximo miércoles, informó Ramos.
Asimismo, a última hora se suspendieron las amenazas de paro anunciadas por los líderes del gremio si el gobierno no autorizaba la petición de alza.
Severo incremento
Los representantes del Sindicato de Transporte Urbano (STU) propusieron aumentar la tarifa del bus amarillo en seis lempiras.
De autorizar la medida, los capitalinos pasarían a cancelar diez lempiras por abordar una unidad tradicional.
Según cálculos, esta cifra representa un alza del 150 por ciento a la tarifa actual, que se mantiene en cuatro lempiras.
La cantidad supera la anterior propuesta de 8.72 lempiras que pregonaron durante meses de parte del rubro.
Pero el duro y repentino incremento a los carburantes por el orden de cinco lempiras, impuesto por el gobierno, dejó desfasado el dato, argumentan los transportistas.
El golpe sería rematado con la solicitud de elevar la tarifa del bus rapidito en 6.60 lempiras, según se discutió en la reunión.
En ese sentido, los usuarios pasarían a cancelar 17.60 lempiras, en contraste con los actuales once lempiras, por circular en las unidades del servicio ejecutivo.
La cantidad anterior significa un alza del 60 por ciento con respecto al precio actual en el transporte rapidito.
“Esas son las tarifas reales, pero como el gobierno paga bonos y subsidios no podemos cobrarla, aunque todavía nos debe 29 meses de ese compromiso”, explicó Jorge Lanza, dirigente del transporte.
Por otra parte, el empresario reconoció que “no podemos cobrar esa cantidad sin ser autorizados, por eso vamos a esperar”.
Para la población capitalina, el sistema del bus amarillo no es merecedor de ningún incremento debido al pésimo servicio que ofrecen.
Soptravi: solo diálogos
El ministro de Soptravi aclaró que el encuentro solamente significaba el inicio de los diálogos para analizar nuevos precios a solicitud de los transportistas.
Sin embargo, hasta el viernes no se había revisado ni autorizado ningún incremento en el pasaje del transporte urbano tradicional, sostuvo Quan.
En ese sentido, advirtió que enviarán inspectores a terminales denunciadas, para aplicar las sanciones que estipula la Ley de Transporte Terrestre.
Incluso, el funcionario reveló que los transportistas no habían hecho una solicitud formal con el anexo del estudio de los costos de operación.
“Debemos recibir una propuesta formal de ellos, donde hacen el análisis con todos los parámetros y los factores, para tomar una decisión”, agregó.
Esta versión fue respaldada por el director de Transporte, quien informó que la única propuesta recibida fue de parte del STU, unas 48 horas antes de la reunión.
Por su parte, el ministro de Soptravi recomendó que lo más saludable es que la tarifa sea fijada por la nueva administración gubernamental.
“Comenzamos las pláticas para darle curso a la solicitud y porque el presidente Porfirio Lobo nos pidió que los atendiéramos”, agregó.
Conformarán comisión
El titular de Soptravi informó a último momento que se conformará una comisión integrada por las autoridades salientes y entrantes, así como los transportistas.
En ese sentido, Roberto Ordóñez, próximo ministro del sector de Infraestructura, se sumará a las reuniones para determinar una nueva tarifa.
En tanto, el titular de la DGT anunció que las pláticas sobre incrementar el precio continuarán el miércoles de la próxima semana.
Asimismo, en la jornada se logró negociar la suspensión de paro por parte del gremio del transporte, declaró.
Ramos sostuvo que en la revisión de tarifas solo entra el servicio tradicional y no los buses colectivos, interurbanos o rapiditos.
En estos últimos rubros no existe una justificación verdadera de aumento, concluyó.
En tanto, el gremio del transporte sostendrá una asamblea el lunes próximo para analizar las medidas a tomar.