Decenas de microbuses sin permiso de operación se apostaron este martes en las calles aledañas al Congreso Nacional, en el centro de la capital de Honduras, para exigir su inclusión en la nueva Ley de Transporte.
Propietarios y conductores de las unidades de transporte cuya circulación no está autorizada por el gobierno se apostaron en los bajos del Palacio Legislativo para reclamar la aprobación de sus servicios por parte de la Dirección General de Transporte.
Los manifestantes reclaman que la nueva Ley de Transporte Terrestre los excluye del mercado, dejándolos sin una fuente de ingreso.
La nueva normativa fue remitida por el Poder Ejecutivo al Legislativo la semana pasada.
Ayer, representantes del gobierno, transportistas y usuarios discutieron algunas regulaciones que serán incorporadas al proyecto, el cual sería discutido en las próximas horas por el Congreso.
Mediante la ley serán reguladas unas 80 mil unidades de transporte público en Honduras, sin incluir a los rapiditos 'brujos'.
Esta es la segunda protesta efectuada este año por los motoristas de los microbuses para pedir al gobierno la leegalización de sus servicios.