Después de una larga jornada de trabajo clasificando los desechos sólidos reciclables, los pepenadores que laboran en el relleno sanitario municipal podrán cuidar su higiene personal.
Las autoridades municipales inauguraron ayer los primeros baños públicos del botadero que pondrán a disposición de los más de 1,200 pepenadores que trabajan en la zona.
El complejo cuenta con 20 duchas e igual número de sanitarios que serán destinados principalmente al uso de los trabajadores de la zona y sus familias.
El edil capitalino Ricardo Álvarez informó que la obra está valorada en 800,000 lempiras, de los cuales 500 mil fueron donados por la Universidad Estatal de California, Estados Unidos, más una contraparte de la municipalidad. 'Esta es una muestra de cómo con pocos recursos podemos cambiarles la vida a los ciudadanos más humildes de nuestra ciudad, con estos baños les devolvemos la dignidad a los trabajadores del relleno sanitario', afirmó Álvarez.
Durante 20 año los pepenadores realizaron su labor de recolección de desechos sin contar con ningún medio para cuidar su higiene.
El alcalde aseguró que ante la buena recepción que tuvo esta iniciativa se buscará instalar otros baños en diferentes sectores de la ciudad donde sean necesarios.
La actividad culminó con un acto de entrega de sudaderas y frazadas a las familias de los pepenadores.
'Regalamos una chumpa y una sábana a la gente más humilde que no tiene oportunidades, el mejor regalo que yo puedo darles es mejorarles su situación', continuó el edil.
'Trabajar aquí representa salir contaminado y con el hedor de los desechos, estoy completamente feliz con estos baños', ahora podré lavarme antes de comer y hasta bañarme', dijo Mario Zamora, uno de los beneficiados.