Tegucigalpa

Mañana el transporte urbano se suma a 'tarifazos”

Hoy se firma el acuerdo de incremento de un lempira a los buses tradicionales y de 2 lempiras a los rapiditos ejecutivos. Autoridades de la DGT se comprometen a mejorar el servicio.

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26.03.2012

Bajo el amparo de las últimas trece alzas en el año a los precios de los carburantes, los transportistas del servicio urbano sellarán hoy el contrato del anunciado aumento a la tarifa.

A partir de mañana el 70 por ciento de los capitalinos que utilizan este sistema pagarán un lempiras más en las unidades tradicionales de 3 lempiras y asumirán un incremento de 2 lempiras en el servicio ejecutivo.

Marvin Galo, presidente del Sindicato del Transporte Urbano (STU), informó que hoy a las 3:00 de la tarde sostendrán una reunión con el viceministro de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi), Mariano Vásquez, para firmar el acuerdo.


“El nuevo incremento es de un lempira en el pasaje del servicio tradicional, que pasa de 3:00 a 4:00, y el ejecutivo, que ya estaba autorizado a cobrar 11 y solo se aplicaba este precio en algunas rutas, ahora tendrá una tarifa unificada de 12 lempiras”, dijo Galo.

Reitero que el nuevo precio es producto del aumento en los costos de operación para los empresarios del rubro debido a la escalada de precios de los carburantes.

Mientras tanto, los usuarios ya se muestran en contra del nuevo golpe a su debilitada economía familiar.

“Yo tengo tres hijos en secundaria, mi esposo y yo trabajamos todo el día para mantenerlos y entre los cinco usamos hasta 10 buses al día, es una grosería lo que están haciendo”, manifestó con indignación Martina Aguilar.

Jugosa ganancia

El impacto para los capitalinos es tenaz y lo que para los ciudadanos representa un representativo egreso, para los empresarios del transporte es una ganancia inmediata.

Los usuarios del sistema económico pagarán unos 900 mil lempiras más por un servicio deficiente y peligroso con conductores y cobradores maleducados.

Las 1,625 unidades grandes o amarillas, que aseguran las autoridades de la Dirección General de Transporte (DGT) existen en la ciudad, consumen unos 13 mil galones de diésel al día, lo que representa una inversión de 1.18 millones de lempiras diarios.

Al mes se traduce en una inversión de 26.8 millones que al año generan 322 millones de lempiras.

Es decir que obtendrán 520 millones solo con el incremento de un lempira, más la misma cantidad del gobierno, contra 348 millones que invierten en combustible, al final la ganancia es de 198 millones al año.

Con este incremento se podrían comprar unas 360 unidades nuevas de tres lempiras para los usuarios.

Servicio deficiente

La queja de los miles de capitalinos que utilizan el servicio es que este incremento nunca se traducirá en una mejora a la calidad del servicio y un buen trato al pasajero.

“Cada vez que hay aumentos a los combustibles le suben al transporte, los carburantes bajan y las tarifas siguen elevadas y los usuarios viajamos en chatarras rodantes”, aseguró Marco Aguilar.

Y la apreciación de don Marcos no se aleja de la realidad, ya que el mismo titular de la DGT, Blas Ramos, afirma que desde hace 30 años se han mantenido las mismas 32 rutas.

“Nos hace falta renovar la flota del servicio tradicional, tenemos que reordenar las rutas de los buses para focalizar los buses amarillos en los barrios más pobres de la ciudad”, afirmó.

El único cambio en los recorridos de las unidades que llegan a cruzar hasta 36 kilómetros sucedió con el paso del huracán Mitch en 1998.

Algunas de las rutas que sufrieron cambios en esta época fueron las de las colonias Altos San Francisco y Kennedy.

Además se crearon rutas periféricas que cruzan la Universidad, Miraflores, Villa Olímpica, 21 de Octubre, Carrizal, la Sosa, La Travesía y El Sitio, entre otros sectores.

Y de allí en adelante todas las rutas han permanecido estáticas, con unidades en mal estado y operadores sin sentido común para atender a los usuarios de manera cordial.

Ante esta realidad las autoridades municipales afirman que la organización de las rutas está únicamente a cargo de la DGT.

“Ellos nunca nos han dado un informe de cómo funcionan para poder crear un plan de ordenamiento”, afirmó Aníbal Erhler, gerente de Movilidad Urbana.

El titular de la DGT asegura que para lograr un verdadero cambio en el rubro se requiere crear un sistema de alimentación troncal donde converjan las unidades de las diferentes rutas para ser alimentadas y reguladas por un sistema de prepago el cobro.

El sistema prepagado permitiría destinar los subsidios al usuario pues se entregarían tarjetas a bajo costo solo a las personas de escasos recursos económicos.

Para el caso, si el bus tiene un precio de tres lempiras, el ciudadano pobre compraría la tarjeta de 100 viajes a 300 lempiras y el de mayor ingreso adquiría la misma tarjeta a 850, pagando así el verdadero costo del servicio de 8.50.

“Claro que la creación de estas terminales representa un alto costo para el gobierno, pero de aprobar el presupuesto en 24 meses podríamos tener un mejor sistema”, afirmó Ramos.

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