Tegucigalpa, Honduras.- Tegucigalpa volvió a ser escenario de un llamado urgente a la conciencia ambiental con el lanzamiento de la campaña “Yo Reciclo HN”, una iniciativa que cada año busca fortalecer la cultura del reciclaje y reducir la contaminación en el planeta mediante la participación de instituciones públicas, empresas privadas y organizaciones ambientales educativas.
El proyecto articula los esfuerzos de la Alcaldía Municipal del Distrito Central, la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM), Dirección de Educación, Comunicación Ambiental y Salud (Decoas) y empresas como EL HERALDO, que promueven la economía circular en el país, con el objetivo de recibir y aprovechar materiales reciclables como plástico, metales, electrónicos y papel.
El lanzamiento tuvo como escenario la UPNFM, donde autoridades municipales, académicas y empresariales coincidieron en que el problema de la basura en la capital no es solo de recolección, sino de educación y cambio cultural.
En ese contexto, el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya, advirtió que la ciudad enfrenta un reto estructural al afirmar que la basura es solo un problema cultural. Señaló que los operativos en la capital recolectaron más de 14 mil toneladas de desechos solo este año.
"Podemos recoger millas de toneladas, pero si no cambiamos hábitos, la ciudad seguirá igual. La responsabilidad es compartida entre ciudadanía, escuela, empresa privada y gobierno. El cambio debe empezar en la niñez y fortalecerse en los barrios. No podemos seguir normalizando sacar basura fuera de horario o en lugares indebidos", expresó el edil.
Zelaya agregó que la solución requiere educación ambiental permanente y la conformación de una comisión ciudadana que acompañe el proceso de transformación cultural en la capital, insistiendo en que la sostenibilidad depende del comportamiento colectivo y no únicamente de la capacidad operativa municipal.
Por su parte, la jefa de Educación, Comunicación Ambiental y Salud (Decoas) de la Secretaría de Educación, Sandra Tejada, reiteró que el compromiso ambiental debe ser permanente, recordando que la Tierra es un préstamo de las futuras generaciones y que acciones como reciclar, ahorrar agua y reducir el uso de plásticos son esenciales para garantizar un futuro sostenible en Honduras.
Desde la academia, José Darío Cruz, vicerrector administrativo de la UPNFM, señaló que "la universidad no trabaja solo en lo académico, también en la formación de ciudadanos responsables con el ambiente. El compromiso ambiental es permanente, no depende de fechas conmemorativas. Desde nuestras aulas promovemos proyectos como la cátedra de la Tierra y actividades que fortalecen la educación ambiental siempre".
Mientras que, desde el sector privado, Fundación Terra reafirmó su compromiso con la educación ambiental como eje central del cambio, destacando su participación constante en iniciativas de reciclaje y formación comunitaria.
Su directora ejecutiva, Mariel Rivera, explicó que "el reciclaje no es solo una acción puntual, es una forma de vida que debe enseñarse desde las escuelas. Si logramos que los niños comprendan el valor de los residuos, ellos serán los principales agentes de cambio en sus hogares".
De su lado, Julio Flores, gerente de comunicación corporativa de Cervecería Hondureña, que presentó su programa de economía circular “Hagámosla Circular”, explicó que el reciclaje es un proceso continuo que inicia desde la producción del envase hasta su transformación en nuevos productos.
"No se trata solo de limpiar espacios, sino de entender que cada botella puede volver a convertirse en otra. La responsabilidad es compartida y cada ciudadano puede aportar recogiendo y separando correctamente los residuos. El cambio empieza con acciones pequeñas, pero constantes", afirmó Flores.
Por su parte, la empresa Invema destacó su papel en la valorización de residuos a nivel nacional, trabajando con centros educativos y comunidades en la promoción de la economía circular.
Grace Williams, coordinadora de proyectos sociales, manifestó que el reciclaje también representa una oportunidad económica y educativa. “Trabajamos con comunidades y centros educativos para enseñar que el reciclaje puede convertirse en una oportunidad económica para escuelas y familias”, indicó la entrevistada.
Y desde la gestión de riesgos Copeco reforzó el enfoque preventivo del reciclaje como herramienta clave para reducir desastres ambientales. "La basura mal manejada provoca contaminación del aire, obstrucción de drenajes e inundaciones. Nuestro mensaje es claro: prevenir es vivir. Reciclar no solo protege el ambiente, también protege la salud de la población", demostró Reinaldo Varela, representante de la Dirección de Educación Ambiental de Copeco.
Este proyecto que lidera la Dirección de Educación, Comunicación Ambiental y Salud (Decoas) de la Secretaría de Educación, cuenta con el respaldo de EL HERALDO, que de su lado aporta al cuidado del planeta con contenidos que incentivan buenas prácticas ambientales y su proyecto Escuelas Amigables con el Ambiente, que este año celebra su duodécima edición.