Tegucigalpa

Jóvenes exponentes del cine experimental

Autodidactas, aventureros y soñadores, este par de muchachos ha producido varios cortometrajes con sus propios recursos.

06.05.2013

Un clic y la cinta comienza. Danny Lagos (22) contempla cada fragmento, los personajes, los movimientos, la luz y hasta las expresiones en las grabaciones.

Junto a él, Edmundo Flores (20), su compañero de producción, se inmiscuye en una febril etapa de edición para hacer encajar cada escena a fin de darle forma a las singulares ideas que proyectan sus mentes.

Tal vez su humilde obra no gane una estatuilla en la afamada gala de los Oscar o no se proyecte en el célebre Festival de Cannes. Sin embargo, la prematura edad, la formación autodidacta, la determinación y el espíritu soñador de este par de jóvenes estudiantes de periodismo los convierten en auténticos exponentes del cine experimental.

Se abren paso

Entre ideas de papel y saltos arriesgados han logrado concebir tres cortometrajes, donde se puede apreciar su crecimiento como artistas emergentes.

Las creativas ideas de Lagos y las habilidades en posproducción de Flores se plasman elegantemente en la pantalla.

Recientemente, este dúo de jóvenes soñadores presentó el cortometraje “La oscuridad del limbo” en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).

Cada jueves, de 10:00 AM a 11:00 AM, el aula de proyecciones de la facultad de Ciencias de la Comunicación se transforma en un sala de cine.

Un grupo de estudiantes se convierten en los críticos del filme que dura 18 minutos y relata la historia de un espíritu que atormenta el viaje varios amigos hacia Yuscarán, El Paraíso.

Según Lagos, los dos meses de preparación del guión, el fin de semana intensivo de rodaje y las agotadoras horas de posproducción rindieron frutos.

En la realización del corto los jóvenes invirtieron alrededor de tres mil lempiras, distribuidos en el transporte, comida y hospedaje.

Cabe resaltar que los tutoriales y la internet han sido las herramientas de formación para estos muchachos.

“Somos autodidactas por completo, pero también nos asesoran personas con experiencia en la rama”, explicó Lagos.

Asimismo, contaron con el apoyo de un grupo de compañeros para la interpretación de los personajes.

“Quiero expresarme. Los deseos de expresar mi inspiración hacen que incursione en el cine”, explicó Lagos.

El deseo inmediato de los cineastas es que su producción sea proyectada en los canales nacionales, a fin de que sean la plataforma para divulgar el talento hondureño.

Cabe señalar que anteriormente este dúo de productores también incursionó en el Festival de Cortometrajes de EL HERALDO.

Con el título de “Cigarro”, narraron la vida de un joven sumido en el tabaco, cuya adicción la promovía la muerte de su padre y las presiones sociales de sus coetáneos.

Su primer corto, “Días de estudiante”, les sirvió como experiencia para comprender el exhaustivo proceso para crear un filme, reveló Lagos.

Sus sueños

Proyectar un filme en reconocidos festivales de cine es su meta a mediano plazo. Mientras que montar su propia productora es el sueño que nunca dejarán de perseguir.

“Después de periodismo deseo especializarme en cine”, revela el joven, quien ya prepara la segunda parte de su última obra “La oscuridad del limbo”.