La falta de pago del suministro de agua potable por pegues directos se erradicarán en algunos sectores del suroeste de Tegucigalpa.
Las autoridades del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) han iniciado un operativo de instalación de medidores en los barrios y colonias.
El proyecto forma parte de una iniciativa encaminada a recuperar los valores no cobrados por falta de medición en al menos 25 comunidades.
Carlos Arriola, encargado de la Unión Temporal de Gestión y Pérdida (UTGP), informó que a la fecha se han instalado unos 3,000 medidores.
La meta de los operativos de recuperación de pérdidas es conectar a 6,000 abonados que no tienen medidores o se conectaron con pegues directos.
“Nuestro objetivo es que todos los abonados del ente autónomo registren el gasto y a la vez cancelen el valor que sea justo por el consumo del preciado líquido”, manifestó Arriola.
Durante la ejecución de las revisiones se han encontrado unos 6,000 pegues directos, es decir, conexiones clandestinas con tubería.
A la vez se han detectado contadores en mal estado que no registran el consumo real del suministro, los cuales son reemplazados.
Los medidores son donados a los ciudadanos a fin de que acaten las disposiciones.
El proyecto es financiado por el Banco Mundial y los fondos son auditados por la Secretaría de Finanzas.
Se espera mantener los operativos hasta agotar el inventario de 6,000 aparatos.
Las autoridades del ente autónomo esperan que con la iniciativa se cree conciencia en la población de la importancia de hacer un uso racional del agua potable.
“La función principal de instalar medidores es que haya disponibilidad del recurso agua, si no hay control, la población malgasta, hay fugas y no se reparan. Si el desperdicio se cobra los clientes tendrán un consumo responsable”.
En ese sentido Arriola explicó que el medidor de agua tiene dos funciones: registrar el consumo del preciado líquido que recibe el usuario y evitar el desperdicio de agua.