Los vientos huracanados y la sorpresiva tormenta y granizo de inicio de la Semana Santa dejaron al descubierto la vulnerabilidad que impera en muchos barrios y colonias de la capital.
Los vecinos del sector 10 del Hato de Enmedio, que fueron severamente afectados por el fenómeno, hicieron ayer un llamado de alerta a los cuerpos de socorro con la finalidad de prevenir una tragedia de altas proporciones.
En este sector, árboles de enorme tamaño se cayeron con el vendaval dejando varias casas dañadas. A orillas de otras viviendas del mismo bloque hay más arbustos que podrían terminar con los bienes y la vida de las personas.
Felix Cesario Padilla, residente del lugar, elevó su voz de auxilio a las autoridades del Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) y al Comité de Emergencias Municipal (Codem) para que les ayuden a podar los frondosos árboles que amenazan con caer de un momento a otro.
“Ya tuvimos la primera experiencia, no debe de ser necesario esperar otra más grande para hacer las correcciones del caso”, reflexionó.
Muros a punto de caer
Otros pobladores que se encuentran preocupados son los que residen en la colonia Villa Olímpica. El muro perimetral del complejo deportivo José Simón Azcona está cediendo poco a poco ante la inestabilidad del terreno. Los vecinos piden con urgencia su reparación, ya que el polideportivo pone en riesgo la comunidad.