Las autoridades de Transporte anunciaron ayer que las rebajas en las tarifas se definen esta semana aun en contra de la voluntad de los empresarios del rubro.
Y es que la novena reducción en los precios de los carburantes que se registra a partir de hoy, solo confirma la imperante necesidad de revisar el injusto precio que pagan 700 mil capitalinos por el servicio.
La exigencia de la asfixiada población de bajar el precio del pasaje de la misma manera como se le incrementa, hizo reaccionar al gobierno.
Blas Ramos, titular de la Dirección General de Transporte (DGT), anunció que los dirigentes del transporte no tienen de que preocuparse, ya que la rebaja se realizará con la misma fórmula que se dio el “trancazo” de un lempira en los buses grandes, un lempira en los rapiditos, dos lempiras en el taxi colectivo y un 15 por ciento en el interurbano.
“Las rebajas del transporte son cosa de matemáticas y los números dicen que el combustible representa un 47 por ciento de los costos de operación de los autobuses y este ya ha rebajado un promedio de 10 lempiras”, apuntó Ramos.
No hay rebajas
Jorge Lanza, dirigente del transporte urbano, aseguró que nadie está negociando rebajas, ya que el pasaje está muy por debajo de los costos reales de operación.