El tradicional árbol navideño de los pobres se impone de nuevo como una tradición en la capital.
Luego de cuatro años consecutivo de ser elaborado, luce en un espacio del popular barrio La Bolsa, en la primera avenida de Comayagüela.
Aunque ha tenido avances significativos en su elaboración, el mensaje sigue siendo el mismo que sus creadores, cinco recolectores de basura, quieren transmitir al pueblo capitalino.
Es un mensaje de amor y esperanza que indica que los pobres también se dejan llenar del espíritu navideño y regocijo espiritual que debe prevalecer en esta bella época.
En un inicio se decoraba un frondoso árbol de acacia, del que solo ha quedado el tronco y unas ramas secas.
Actualmente, como un aporte del regidor Julio Salgado, luce sobre una estructura metálica cubierta de ramaje natural que le da un aspecto de sobriedad, además es adornado con foquitos y adornos viejos.
“Estamos agradecidos porque nos ayudaron a conseguir este árbol. Esta es una manera de expresar que los pobres también sentimos y disfrutamos del espíritu navideño”, expresó Francisco García, un recolector de desechos sólidos.
Para engalanar este original árbol navideño, se emplea el lema de que con poco se puede lograr mucho, pues no se necesita invertir dinero en adornos decorativos.
Estos se obtienen de los desechos sólidos que los mismos capitalinos envían al contenedor ubicado en el barrio La Bolsa de Comayagüela.
Peluches de diferentes representaciones, muñecos, adornos navideños, entre estos un Santa Claus, que ya no se ocupan, cobran vida al ser colocados en este árbol, que capta la atención de todos.
A los pies y a manera de nacimiento varios niños se divierten bajo la estructura.