Tegucigalpa, Honduras.- Una urna con las cenizas de una persona fallecida figura entre los envíos más curiosos que recuerda Carlos Zapata, director del Correo Nacional de Honduras. El inusual paquete llegó desde Estados Unidos y requirió un procedimiento especial para ser entregado a sus familiares en el país.
El hecho se remonta a 2014, cuando Zapata estuvo vinculado a la institución y conoció el caso de una familia que recurrió al servicio postal para trasladar los restos cremados de un ser querido hasta Honduras.
“Una vez mandaron una urna con las cenizas de una persona cremada. Eso ha sido lo más curioso que he visto”, relató Zapata al recordar aquella experiencia poco común en el servicio postal hondureño.
Según el funcionario, el envío procedía de Estados Unidos y su contenido obligó a realizar las gestiones especiales correspondientes antes de completar la entrega. No se trataba de un paquete convencional, sino de una urna que contenía los restos de un ser humano fallecido.
“De Estados Unidos para acá era aceptable, pero se hizo todo el proceso con Medicina Forense en aquel momento. No fue en esta administración, fue en el 2014”, explicó.
Zapata señaló que el caso no se resolvió como una entrega postal ordinaria, pues fue necesario completar los procedimientos correspondientes para que la urna llegara a su destinatario.
“Los familiares la enviaron para acá. Hicieron todo el proceso para poder entregársela al destinatario”, recordó el director del Correos de Honduras.
Agregó, “yo estuve en la institución en 2014 y fue en ese tiempo cuando vimos esa situación, que fue un poquito extraña”, recordó el entrevistado.
Para Zapata, aquella experiencia sobresale precisamente por la naturaleza de lo transportado y por las diligencias que debieron completarse antes de entregar el paquete a sus destinatarios en Honduras.
“No recuerdo de dónde era aquí en Honduras, pero la urna venía de Estados Unidos. Sí, es lo más curioso que hemos visto”, concluyó el director del Correo Nacional al recordar el insólito envío.