Tegucigalpa, Honduras.- Habitantes de la colonia Hato de Enmedio solicitaron la reparación de una cisterna que permanece fuera de funcionamiento y que, según los vecinos, permitiría mejorar el abastecimiento de agua para unas 3,000 personas de cinco sectores de esta zona de la capital.
El tanque de reserva está ubicado entre los sectores 2 y 5 y dejó de utilizarse hace varios años. Los pobladores consideran que su rehabilitación ayudaría principalmente a las familias que residen en las partes más altas de la colonia.
El presidente del patronato, Héctor Gutiérrez, explicó que la falta de agua no es un problema reciente, sino una situación que los habitantes enfrentan desde hace más de una década.
“Cuando teníamos funcionando el tanque de reserva, no había problemas de abastecimiento en las partes más altas del Hato de Enmedio. La situación comenzó cuando dejaron de utilizarlo y la comunidad empezó a sufrir más durante el verano”, dijo.
Gutiérrez señaló que el crecimiento poblacional también ha incrementado la demanda del servicio, debido a que el agua que llega a la colonia debe distribuirse hacia otras colonias de la zona.
“Cuando al Hato le llega el agua, también abastece a Jacaleapa, Bella Oriente, San Ignacio y Tres Caminos. Por eso, reconstruir este tanque sería una oportunidad para mejorar el sistema de agua de nuestra colonia”, sostuvo.
Los sectores que presentan mayores dificultades son el 1, 2, 5, 6 y 8, principalmente por encontrarse en las zonas más elevadas de la colonia, donde la presión del agua resulta insuficiente.
De acuerdo con el presidente del patronato, las gestiones ante la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS) permitieron descubrir que parte de la infraestructura tiene serios problemas acumulados durante décadas.
“Encontraron válvulas que después de 40 años ni siquiera se sabía dónde estaban ubicadas. Comenzaron a escarbar, a buscarlas y a moverlas, y descubrieron que algunas estaban cerradas”.
El dirigente relató que algunas válvulas fueron cerradas o dejadas a medio abrir cuando existía suficiente agua y el sistema tenía capacidad para atender la demanda de aquel momento.
“Después de tantos años, muchas válvulas se deterioraron y fueron eliminadas. Cuando lograron abrir algunas por completo, mejoró el abastecimiento, pero todavía es insuficiente para las necesidades actuales”, manifestó.
A la problemática de la infraestructura se suma la expansión urbana, que ha provocado un aumento considerable en la cantidad de colonias y familias que dependen de las mismas fuentes de abastecimiento.
En el Hato de Enmedio viven aproximadamente 20,000 personas, pero los habitantes calculan que unas 3,000 residentes de las partes más altas son quienes enfrentan las condiciones más difíciles para obtener agua.
“En las partes altas normalmente reciben agua cada nueve días. Se supone que el servicio llega, pero muchas veces ni siquiera llega, y cuando llega solo tienen unas tres horas para llenar sus barriles y pilas”, lamentó.
El problema se agudiza durante la madrugada, mientras en los sectores bajos el agua puede comenzar a llegar al mediodía, en las partes altas el servicio aparece hasta alrededor de las 3:00 de la mañana y posteriormente vuelve a suspenderse.
Para los pobladores, recuperar la cisterna representa una alternativa para reducir el impacto de la crisis hídrica en los sectores altos del Hato de Enmedio, donde miles de personas dependen de un servicio irregular, especialmente durante la temporada seca.