La típica mañana de un viernes de clases fue interrumpida en la aldea de El Plan del Rancho, en el municipio de Curarén, al sur de Francisco Morazán.
Y es que a la polvorienta y alejada comunidad, una comitiva de La Maratón del Saber y la Fundación Buckner se hizo presente a la escuela Carlos Roberto Reina.
En el vehículo llevaban mochilas, útiles escolares y zapatos nuevos para todos los alumnos de los seis grados del centro educativo.
La llegada al centro educativo causó ansiedad en los pequeños, quienes de inmediato se acercaron a identificar a los desconocidos que llegaron al establecimiento.
Una vez identificado el equipo de trabajo que había llegado, en veloz carrera salieron hacia la escuela y con desesperación gritaban: “¡Maestra, ya llegaron los cuadernos y los zapatos, corra!”.
A partir de este momento las risas y las carreras de un lugar a otro fueron continuas.
La entrega
La emoción de recibir una mochila, útiles escolares y zapatos nuevos generó múltiples emociones en el lugar.
Gritos de “¡yo primero!, ¡yo primero!”, enormes sonrisas y hasta lágrimas se pudieron observar en el desarrollo de la entrega.
Ese fue el caso de Erlan Roney Ramírez, quien por no portar su uniforme como lo había ordenado la maestra, se separó de la fila pero con un llanto que cubría sus mejillas.
Su momento de tristeza le valió para que fuera el primero en recibir sus cuadernos y sus zapatillas.
Una vez pasado el evento, de forma espontánea y con una amplia sonrisa pronunció: “Casi no me dan mis cuadernos por culpa de mi mamá, yo le dije que me lavara la ropa”.
Entre tanto, el intrépido José Daniel Ramírez, alumno de segundo grado, dio las gracias con un fuerte apretón de manos una vez que su mochila estaba en su espalda y le habían tallado muy bien los zapatos.
“Huy, me quedaron chequecitos los zapatos compa, me los voy a poner desde el lunes”, expresó.
Así como a ellos, a todos los alumnos del centro educativo se les garantizó un seguro regreso a clases con todo el material entregado.
Margarita Ramírez Pérez, la maestra de la escuela unidocente, envió múltiples agradecimientos a las empresas y las personas que hicieron posible la ayuda.