Tegucigalpa

Cambiamos útiles por sonrisas en tres aldeas de El Paraíso

Unos 80 alumnos de las aldeas El Plan, El Llano y Naguara recibieron paquetes repletos de útiles e igual número de pares de zapatos.

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15.02.2014

Por segunda vez consecutiva la alegría y el compromiso de Soli-Diario llegó a tres polvorientas comunidades ubicadas al oriente del país.

A al paso de la caravana educativa de diario EL HERALDO entregó un promedio de 80 kits escolares a igual número de pequeños.

Con su paquete cargado con tres cuadernos de espiral grandes, dos cuadernos pequeños, el libro didáctico Catrachín y varios lápices.

Por parte de la fundación Buckner se les entregó un par de zapatos, que son un complemento básico para que los alumnos puedan asistir todos los días a la escuela.

Los beneficiados fueron 48 alumnos de la escuela Rural Mixta Minerva en la aldea El Plan, 22 escolares de la escuela Francisco Morazán de Naguara y 10 alumnos de la fresca comunidad de El Llano.

Para recibir los implementos escolares los infantes caminaron largos trayectos para llegar hasta la aldea de El Plan, que es la más accesible en vehículo.

La ansiedad y la felicidad de los estudiantes, maestros y padres de familia se desbordó con la llegada del vehículo de los integrantes de Soli-diario.

La campaña la Maratón del Saber es un aporte directo de este rotativo y empresas amigas en favor de la educación de los niños y niñas de las zonas más pobres y recónditas del país.

La visita fue acompañada por los singulares personajes de Don Lápiz y Don Borrador, quienes además de alegría despertaron curiosidad en cada uno de los alumnos.

La entrega

Atravesar calles de terracería, las nubes de polvo y el inclemente sol no fueron impedimentos para que Don Lápiz y Don Borrador se adentraran en la escuela Minerva de la aldea de El Plan en el municipio de Morocelí.

En esta comunidad de extensos campos labrantíos, arados y ganado, ubicada a 130 kilómetros al oriente de la capital, Soli-Diario y la Maratón del Saber se presentaron como la garantía de que decenas de niños podrán cursar la jornada académica del 2014 sin contratiempos.

Y es que al parecer a mayores distancias más grandes limitaciones tienen los padres de familia para enviar a sus hijos a recibir el pan del saber a los centros educativos.

Las necesidades están a flor de piel en este rincón del país, las historias de zapatos rotos, piel curtida por el sol y uniformes remendados son, entre otros, los impedimentos para que la niñez asista a la escuela.

Fue así que el ingreso de un vehículo extraño lleno de cajas cargadas de útiles causó entusiasmo y euforia en los chiquitines, quienes arropados en su humildad salieron en veloz carrera a sentarse para recibir a los personajes que desde la capital les visitaron.

Luego de una corta presentación por parte del equipo de diario EL HERALDO y una explicación de la procedencia de la donación se comenzó a cumplir la misión encomendada.

Risas, juegos y diversión se encargaron de llevar hasta el oriente del Honduras los entretenidos personajes de Soli-diario y la Maratón del Saber.

Sin embargo, los juegos terminaron rápido, pues la atención de los pequeños se centraba en la preparación de los paquetes que en unos minutos recibirían.

Es así que, en una demostración de cultura y disciplina, cada uno de los alumnos recibió su kit; los niños aprisionaron fuerte en sus brazos lo que recibieron, como si se tratara del tesoro más preciado.

Acto seguido se les dio su par de zapatos, mismos que en compañía de un buen grupo de padres de familia procedieron a tallarse de inmediato.

“Qué bueno que vinieron porque mi mami no tenía pisto para comprarme cuadernos”, repitieron con frases inocentes varios niños beneficiados.

Los agradecimientos

Las palabras de reconocimiento a la loable labor fueron constantes.

“Le damos las gracias a EL HERALDO y a todas las empresas que hacen posible la entrega de los útiles escolares en nuestras aldeas”, expresó con emoción la maestra unidocente Dunia Uclés, de la escuela Minerva.

Según los mentores, la permanencia de los alumnos en las aulas depende en muchos de los casos de la capacidad que tienen los padres de proveer útiles, uniformes y calzado para sus hijos.

“Los útiles escolares que recibieron nuestros hijos garantizan el año escolar y contribuyen con la economía de nuestros hogares”, afirmó el líder comunitario Alex Ávila.