La inestabilidad del tiempo, producto de la formación de perturbaciones tropicales en el Atlántico, encendió las alarmas del Cuerpo de Bomberos.
Luego de las últimas lluvias que cayeron el fin de semana, elementos de este cuerpo de socorro iniciaron un monitoreo de los niveles de los ríos y quebradas que cruzan por todo el Distrito Central.
Según los registros del Sistema Meteorológico Nacional (SMN), las precipitaciones dejaron un acumulado de 15 a 20 milímetros de agua sobre los suelos capitalinos.
Sin embargo el subcomandante general del Cuerpo de Bomberos, José Manuel Zelaya, estimó que es debe hacer un control y monitoreo permanente en los ríos y quebradas.
Es así que la ruta de inicio comenzó en la zona baja de la represa Los Laureles, el río Choluteca, la quebrada El Sapo, La Orejona y Salada, que son las corrientes de agua que más han causado daños en las ciudades gemelas.
“Vivimos en una capital vulnerable, debemos estar a la expectativa de posibles emergencias, aunque las lluvias no sean abundantes”, indicó.
Zelaya estimó que “las precipitaciones en el Distrito Central no han sido fuertes, pero en ciertas zonas sí hay lluvia abundante y esto puede ocasionar crecidas inesperadas”.
El experto recordó que la temporada de invierno no ha terminado, por lo que la institución debe permanecer en alerta permanente.
Capacitaciones
Para hacer frente a posibles emergencias y ofrecer una respuesta inmediata, los Bomberos han creado en los barrios, colonias y mercados de la capital, tres grupos de primera respuesta.
Es así que en lo que va del año se han capacitado más de 500 personas que son las encargadas de atender a la población en emergencias previo a la llegada de los cuerpos de socorro.
“Hemos formado voluntarios con la capacidad de brindar ayuda en inundaciones, deslizamientos y primeros auxilios en áreas vulnerables”, declaró el entrevistado.