La renovación de las tradicionales unidades amarillas traerá consigo un aumento disfrazado al pasaje.
Así lo dejo entrever Jorge Lanza, dirigente del transporte, al expresar que en los nuevos buses no solo sacaran de circulación las unidades de cuatro lempiras sino que cobrarán la tarifa real, la que han calculado en ocho lempiras, sin goce de bonos o subsidios.
Lanza desmintió a las autoridades de la Dirección General de Transporte (DGT) al señalar que la nueva flota no tiene las características de los Buses de Transporte Rápido (BTR).
Y es que la DGT anunció recientemente la incursión de las supuestas unidades similares al Trans 450 que promueve la Alcaldía Municipal.
Incluso, Blas Ramos, titular de la DGT, detalló que los buses tendrán una capacidad entre 80 y 210 usuarios.
Sin embargo, el dirigente del transporte sostuvo “que se trata de una renovación de la flota de buses amarillos, con su misma capacidad”.
El proyecto implicaría la sustitución de mil buses amarillos.