A 36 días de entregar la silla municipal, el alcalde capitalino Ricardo Álvarez, en una entrevista exclusiva para EL HERALDO, aclaró que la Alcaldía del Distrito Central no está hipotecada.
Además reveló las causas de los atrasos en los pagos de salarios y las aportaciones al Instituto Nacional de Jubilaciones y Pensiones de los
Empleados y Funcionarios Públicos (Injupemp).
A continuación sus argumentos y la evaluación que hace de su gestión.
¿Está la municipalidad pasando por una crisis financiera?
No lo está, pero sí estamos pasando por un desfase en cuanto a ingresos que antes recibíamos y dejamos de recibir, quiero hablar de cifras muy puntuales y cómo han impactado en 2013.
Este año no hemos recibido la transferencia de 125 millones de lempiras que nos da el gobierno, además de 60 millones que nos retiraron para el pago de microempresas de barrido que trabajan en los barrios y colonias de la capital.
Incluyamos el retiro de la tasa de seguridad municipal por unos 90 millones de lempiras.
Dejamos de percibir 365 millones de lempiras que estaban presupuestados y que nosotros asumimos.
¿Cuándo se pagarán los salarios atrasados y el Injupemp?
Antes del 24 estaremos pagando todos los salarios de acuerdo y contrato, aguinaldos, las microempresas y fondos rotatorios, gracias a los recursos que hemos venido generando con certificados de depósito que tenemos en tres instituciones del sistema financiero nacional; Banco Atlántida, Occidente y Ficohsa, y que ascienden a 122 millones de lempiras.
El Injupemp, antes de cerrar mi gestión, lo habremos cancelado ya sea de una manera o de otra, con aportaciones o bonos municipales.
¿A cuánto asciende la deuda interna y externa municipal?
Con bancos del exterior no tenemos ninguna deuda, las obras que hicimos en El Berrinche,
El Reparto y El Bambú por cerca de 300 millones de lempiras son una donación del gobierno del Japón.
Las pequeñas obras de mitigación en barrios y colonias las hicimos con fondos, 550 millones de lempiras del Banco Centroamericano de Integración
Económica (BCIE) son un aporte del Estado, donde ellos van a asumir pagar en los próximos 10 años estas deudas y el tema Trans-450 es un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) al Estado.
Estoy dejando cero deuda con organismos internacionales.
A lo interno nuestra deuda es de 900 millones de lempiras en préstamos que se han utilizado en un 80 por ciento para la ejecución de obras, no ha sido para gasto corriente.
He pagado a lo largo de mi administración mil millones de lempiras de endeudamiento, es por eso que la banca nacional nos acredita como cliente categoría A.
¿A cuánto asciende la recaudación tributaria?
Cuando inicié mi administración, la Municipalidad percibía 559 millones de lempiras por impuestos y tasas, tenemos la proyección que vamos a cerrar el 2013 con un promedio de 1,500 millones aproximadamente, pues aún faltan unos días para cerrar la recaudación. Son casi mil millones de lempiras más en ingresos tributarios.
Con esto hemos demostrado nuestra transparencia en el manejo de todos los recursos que se administran vía fideicomiso, que por su transparencia permitió que el Instituto Hondureño de Acceso a la Información Pública (IAIP) nos premiara hace un mes por transparencia.
¿Qué porcentaje de este monto está comprometido para el pago de deudas?
El 100% de la tasa vial, pero todos los años aumentan los ingresos de este aporte entre un 15 a 20 por ciento, lo que nos da capacidad de endeudamiento.
Calculo que el próximo alcalde, Nasry Asfura, estará recaudando unos 200 millones por concepto de la tasa vial. Otros pagos se hacen con el impuesto de industria y comercio, el impuesto personal y de Bienes Inmuebles.
¿Cuánto se invirtió en infraestructura vial?
Del 2006 al 2013 se han invertido en mejoramiento de la red vial más de mil millones de lempiras.
Es sectores como la calle de Las Vacas del centro de la ciudad, 21 de Octubre, Perpetuo Socorro, Las Acacias, 21 de Febrero, Primavera, San José de Los Llanos, Chile-Cerro Grande, interconector El Dorado, entre otros.
Junto con el gobierno vamos a dejar 12 pasos a desnivel en la capital, después de 12 años que no construía nada en la capital, sin tomar en cuenta el tema de la semaforización.
El Trans-450, que dejará más de 600 millones de lempiras en obras. Recientemente logramos un financiamiento de 10 millones de dólares para terminar el tramo hacia la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
¿Cuál fue el porcentaje de recuperación de la red vial pavimentada y no pavimentada?
Se han atendido en estos ocho años 409 kilómetros de la red vial pavimentada, dejamos 50 kilómetros nuevos en red pavimentada.
En los barrios y colonias dejamos 235 kilómetros de calles restauradas con adoquín, 216 kilómetros de balastrados y 6,160 metros cuadrados de empedrados.
¿Qué proyectos quedan en cartera?
La terminación del tramo del Trans-450 hasta la UNAH, dejamos los diseños preliminares de un paso a desnivel en bulevar Centroamérica desde el Banco Atlántida al Ficohsa.
Además, un puente de complemento al Paz y Esperanza, un diseño preliminar del paso entre el Prado-Humuya.
Mi recomendación es que nos vayamos por un paso aéreo en este sector, porque teníamos un modelo más antiguo pero este modelo permitiría que no se cierre la calle durante los trabajos de construcción.
Vimos un llamado a empresas constructoras y supervisoras a presentar ofertas.
¿Hará contrataciones para nuevos proyectos antes de entregar la administración?
Todos los años debemos llamar a empresas constructoras y consultoras para que se registren en los libros de la Municipalidad, para abrir el abanico de empresas con las que se puede trabajar.
Solo contrataríamos los proyectos que estén por firmarse, esta por definirse, por ejemplo, si firmaré yo o el alcalde electo el contrato para la ampliación del Trans-450 hasta la UNAH, que es una gestión que inició hace ocho meses atrás.
¿Cuánto se invirtió en materia de mitigación y riesgo de desastres?
El principal problema de la capital lo identificamos como vulnerabilidad, y logramos la donación de casi 300 millones de lempiras de la cooperación japonesa, con los que se ejecutaron las obras de El Berrinche, El Reparto y El Bambú... dejamos una ciudad más segura.
Con fondos del BCIE, 500 millones de lempiras, de los que se han invertido un 55 por ciento, hemos dragado y canalizado los ríos y quebradas, además de la construcción de cunetas con una inversión de unos 350 millones de lempiras.
¿Qué quedó pendiente en esta materia? Un sueño que tenemos es la canalización del río Choluteca, lo hemos hablado con el presidente electo Juan Orlando Hernández y esperamos que se materialice en la próxima administración.
A su juicio,
¿cuál es la mayor herencia que deja a la nueva administración? Haber puesto primero a los pobres, por los cual quiero que me recuerden, que dejé techos dignos a quien más los necesitaba. Invertimos 400 millones en los programas de Agua para Vivir, Fútbol para la Vida, Techos y Suelos Dignos. Que le devolví al pueblo sus impuestos en grandes obras con pasos a desnivel, recuperación vial y obras que salvan vidas como El Berrinche y El Reparto.