El instituto de Conservación del Instituto de Conservación Forestal (ICF) fue consumido esta tarde por un voraz incendio que habría sido ocasionado por una falla en el sistema eléctrico.
El siniestro inició a eso de las 4:45 PM en la instalación ubicada en la colonia Brisas de Olancho, en la salida al oriente de la capital hondureña.
Gracias a que la mayoría del personal de la institución había concluido sus labores, no se registraron heridos que lamentar en el suceso.
No obstante, varios curiosos que acudieron a presenciar la conflagración resultaron afectados por el humo y fueron auxiliados por elementos del Cuerpo
de bomberos y la Cruz Roja hondureña. El lugar también estuvo resguardado por miembros de la Policía Nacional.
El suceso se atribuye a una falla en el sistema eléctrico de la edificación, según declaraciones de José Trinidad Suazo, ministro del ICF.
'Las causas del siniestro están en investigación, tenemos que hacer las labores de campo y tomar en cuenta todos los factores, hay que recordar que las instalaciones datan de hace 25 años', dijo el portavoz del Cuerpo de Bomberos Óscar Triminio.
El incendio se propagó con mayor rapidez debido a que las instalaciones son totalmente de madera y quedaron reducidas a cenizas.
El Cuerpo de Bomberos empleó unos 90 elementos distribuidos en 13 unidades para sofocar las llamas.
Trinidad Suazo dijo que la calamidad física en que se encontraban las instalaciones pudo haber propiciado la desgracia.
Se calcula que las pérdidas oscilan entre los 15 y 20 millones de lempiras, porque las llamas consumieron equipo mobiliario y electrónico, entre hornos eléctricos, estufas y computadoras, además de documentos importantes.
“No pudimos rescatar nada, ni quipo, ni documentos, todo se convirtió en escombros. Me encontré compañeros llorando por todas partes”, lamentó la relacionadora pública Karen Guzmán.
“Básicamente hemos perdido documentación, equipo de oficina y las paredes de la vetusta madera que nos arropaban desde hace años”, dijo un empleado del ICF. No obstante, hay información se conserva en la plataforma digital.
El edificio elaborado a base de madera albergó durante treinta años a la institución y en él operaban la regional de Francisco Morazán, el departamento de áreas protegidas, el proyecto de la la reserva natural de la Biosfera del Río Plátano y la dirección ejecutiva del ICF, que no sufrió daños materiales de mucha consideración porque estaba hecho a base de concreto.