Copán, Honduras.- Un video de cámaras de seguridad captó el momento en que los hermanos Lito y Miguel Cuestas fueron atacados a balazos el pasado 7 de septiembre de 2026 en el sector de El Campamento, municipio de Santa Rita, Copán, al occidente de Honduras.
Las imágenes muestran que los dos hombres se encontraban frente a un establecimiento ubicado a orillas de la carretera CA-11, cuando un sujeto armado se acercó, en compañía de otra persona, y comenzó a disparar contra uno de ellos.
Los primeros segundos del video evidencian el momento en que uno de los sospechosos dispara varias veces al suelo, en dirección a los pies de una de las víctimas, sin llegar a herirla.
En la segunda grabación se observa cómo uno de los hermanos cayó al suelo luego de recibir varios impactos de bala. Posteriormente, el atacante se dirigió hacia el otro hermano y también le disparó antes de escapar del lugar.
Tras el ataque, los dos hermanos quedaron tendidos a la orilla de la carretera, mientras pobladores intentaban ayudarles.
De acuerdo con la información proporcionada por allegados, ambos habían regresado recientemente de Estados Unidos con la intención de emprender un negocio dedicado a la venta de vehículos en la zona.
Hasta el momento no se ha confirmado oficialmente quiénes participaron en el ataque ni las circunstancias que lo originaron.
Sobre los sospechosos
Luego del crimen, familiares denunciaron el hecho e identificaron a los presuntos responsables del crimen, asegurando que llevaban la misma vestimenta que aparece en el video del momento en que cometieron el doble asesinato.
En sus redes sociales, denunció: “Ya noté y ya vi por todos lados que se ha publicado mil cosas, y lo último que han comentado es quiénes fueron. Se repite una y mil veces el nombre de mis viejones, pero jamás dar un solo dato de quiénes fueron los que los mataron, teniendo evidencia yaaa. Pero ya es mucho, yo les voy a dejar la cara y nombre de los perros que lo hicieron”.
Agregaron: “Videos que ya andan rondando que, por respeto al dolor de mi familia, no puedo agregar, pero sé que ya los han visto. Pueden ver que esta última foto es del mismo día del asesinato; siguen teniendo la misma ropa, como pueden darse cuenta. Ahora ya saben quiénes fueron y, con lo más mínimo que les parezca que vieron, infórmennos a mí o a cualquiera de mis tíos, que ahora nos sirve todo. Ahora vamos a ver qué tanto es ese amor que le tuvieron a los viejones. Cualquier información quedará anónima”.