Un supuesto delincuente que pretendía evadir la acción de la justicia no halló mejor escondite que una alcantarilla ubicada en la colonia Miramontes, en Tegucigalpa.
Según testigos, el hombre fue avistado in fraganti por unos agentes de la Policía Nacional justo cuando asaltaba a una mujer. La acción delincuencial también habría sido observada por unos taxistas y un motociclista que se sumaron a la persecución que emprendieron los efectivos policiales.
En su carrera por escapar de la autoridad y de los justicieros anónimos, el sujeto se introdujo en el sistema de drenaje que recorre la zona.
Otra versión establece que el hombre se habría robado la tapadera de la alcantarilla y tras ser detectado por los agentes policiales salió huyendo y cayó accidentalmente en el drenaje.
Lo único que estaba claro es que después de más de una hora de permanecer en el singular escondite, hacia la 1:30 PM los agentes policiales seguían de pie en la alcantarilla, esperando la salida del supuesto ladrón.
Por aquello de que el tiempo es oro, los agentes comenzaron a levantar cada una de las tapaderas de las alcantarillas para sacar al hombre y llevarlo tras las rejas.