La Policía Nacional de Honduras no tiene pistas del móvil ni de los sospechosos del
quíntuple
crimen registrado el lunes en la comunidad de
Jutiquile,
Olancho, en el oriente de Honduras.
En las primeras horas del martes, un equipo de detectives se movilizó a la zona para tomar las declaraciones de posibles testigos oculares, informó una fuente policial.
Las autoridades investigativas se encuentran también inspeccionando el vehículo abandonado por los asesinos.
“Aún no hay nada nuevo, no hay nombres de sospechosos, ni se ha establecido un móvil”, reveló la fuente.
El crimen
De manera preliminar se informó que los criminales tenían como objetivo asesinar dos personas, pero dispararon contra el grupo, dejando cinco muertos y dos heridos.
En la información que maneja la Policía se establece que al menos ocho sujetos a bordo de dos vehículos llegaron al lugar y le preguntaron a los vecinos por dos personas, que se encontraban en el grupo.
De inmediato, los homicidas comenzaron a disparar, pero uno de los hombres a los que buscaban logró escapar con vida.
Los dos heridos de la balacera permanecen en un hospital bajo resguardo policial para evitar un nuevo atentado.
Familiares aseguran que las víctimas eran personas humildes y al momento del crimen estaban esperando a que se les llenaran unos baldes con suero que extraían de unos tubos procedentes de una descremadora
de productos lácteos.
Los cuerpos de los occisos serán sepultados este día, ya que los familiares no permitieron que fueran trasladados a la
morgue
judicial de
Tegucigalpa.