Antes de que concluyera la celebración del Día del Padre, cuatro hombres armados y encapuchados privaron de su libertad a José Luis Salinas, residente en barrio La Cruz, de la ciudad de Choluteca.
Tras el secuestro de Salinas, quien ejerce la labor de médico en una clínica privada de la comunidad, los familiares pidieron a las autoridades policiales no participar en la negociación de su rescate, pues temían que los captores le quitaran la vida.
Pese a ello se conoció que los secuestradores habían solicitado una suma significativa de dinero, aunque no se precisó la cifra económica.
La labor de las autoridades policiales se centró en la búsqueda de evidencias que les condujera a la captura de los miembros de la supuesta banda delincuencial.
En el seguimiento de los supuestos malvivientes se sumaron los miembros de la Fuerza Nacional de Seguridad Interagencial (Fusina), quienes llegaron hasta la comunidad Pavana, sitio donde se encuentra un retén policial.
De acuerdo con uno de los agentes que prefirió no revelar su nombre, las pistas recabadas luego del plagio les condujeron hasta la comunidad, sitio donde lograron ubicar a la víctima, quien permanecía solo en el interior de una casa abandonada.
El profesional de la medicina se encontraba en buen estado de salud, aseguraron los miembros de la Fusina, por lo que de inmediato se le trasladó hacia su casa.
Las acciones para rescatar al galeno iniciaron a las 2:30 de la tarde, por parte de los agentes de investigación.
Por recomendaciones policiales los familiares prefirieron no brindar declaraciones luego de haberlo rescatado del lugar donde permanecía en cautiverio, con el fin de no entorpecer las acciones de investigación que continuaron luego de trasladar al médico a su hogar.
El pago del rescate, según trascendió en la comunidad, no se hizo efectivo, ya que los agentes lograron conocer el rumbo que habían seguido los secuestradores y estos a su vez, al sentirse acorralados, huyeron y abandonaron a la víctima.