Honduras.- Las autoridades hondureñas capturaron a un ciudadano salvadoreño señalado de integrar la Pandilla 18, quien presuntamente utilizaba el sur de Honduras para reclutar menores de edad e involucrarlos en actividades delictivas relacionadas con la distribución de supuestas sustancias ilícitas.
El detenido fue identificado como Tony Mauricio Viera, de 30 años, cuya captura se realizó mediante un operativo de inteligencia ejecutado por las Fuerzas Armadas de Honduras, a través de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), como parte del Plan Nacional de Seguridad "Solución Contra el Crimen", III Etapa.
De acuerdo con las investigaciones del Departamento de Inteligencia Militar (PM-2), el sospechoso desarrollaba acciones para captar adolescentes y vincularlos con actividades ilícitas en la zona sur del país, además de mantener contacto con otros integrantes de una estructura criminal transnacional.
Las autoridades señalaron que el operativo fue posible tras un proceso de seguimiento y análisis de información que permitió ubicar al presunto pandillero en el departamento de Valle, donde fue detenido por el supuesto delito de ingreso irregular al territorio hondureño.
Coordinación con autoridades salvadoreñas
Como parte de las investigaciones, las Fuerzas Armadas coordinaron acciones con las autoridades de El Salvador, las cuales confirmaron que el detenido figura como un supuesto miembro activo de la Pandilla 18.
Según la información compartida por las autoridades salvadoreñas, Tony Mauricio Viera pertenecería a la clica "Guanacos Little Saycos", donde presuntamente ostenta el rango de Homeboy, una posición dentro de la estructura criminal.
Las investigaciones también apuntan a que el sospechoso mantenía coordinación con otros integrantes de la organización para fortalecer las actividades ilícitas que, presuntamente, pretendían desarrollar en territorio hondureño.
Fue entregado a El Salvador
Una vez concluidos los procedimientos correspondientes en Honduras, el detenido fue trasladado hasta la Aduana El Amatillo, donde fue entregado oficialmente a la Policía Nacional Civil de El Salvador, institución que continuará con las investigaciones conforme a la legislación de ese país.
Las Fuerzas Armadas informaron que este tipo de operaciones forman parte de la estrategia de cooperación entre Honduras y El Salvador para combatir a las estructuras criminales que operan en la región y evitar que utilicen el territorio nacional para expandir sus actividades.
Las autoridades reiteraron que continuarán fortaleciendo las labores de inteligencia y coordinación internacional con el objetivo de identificar, capturar y poner a disposición de la justicia a personas vinculadas con organizaciones delictivas transnacionales que representen una amenaza para la seguridad de la población.