Tegucigalpa, Honduras.- "Es un milagro que mi hijo esté vivo". Con esas palabras, don Tomás Batiz resumió la angustia que vivió tras el naufragio de la lancha en la que viajaba su hijo Lester Batiz, de 39 años, quien fue rescatado después de permanecer cerca de 20 horas en alta mar.
El pescador fue encontrado con vida luego de que equipos de búsqueda lograran ubicarlo cuando, según el relato de su padre, ya había perdido las ganas seguir.
"Para como lo encontraron la gente que lo fue a buscar, ya mi hijo en ese momento ya estaba por darse por vencido y dejar que el mar le hiciera lo que quisiera. Pero a Dios gracias llegaron a tiempo y lo rescataron", expresó don Tomás.
Lamentablemente, Joseph David Vuelto, un adolescente de 16 años que lo acompañaba, continúa desaparecido desde el pasado viernes.
El padre de Lester manifestó el dolor que comparte con la familia del menor desaparecido. "Estamos bastante dolidos, igual que la mamá del otro muchacho, porque hasta estas horas, hasta estas instancias, no se ha encontrado. Y estamos sufriendo las mismas consecuencias, porque digo yo que si las cosas hubieran sido al revés, sufriríamos los dos también, sufriríamos los dos, los padres igual", afirmó.
Día en el que ocurrió la tragedia
De acuerdo con su testimonio, Lester y Joseph salieron el viernes desde su comunidad con rumbo a Los Cayos para realizar labores de pesca.
Cerca de la 1:00 pm emprendieron el viaje y alrededor de las 3:00 o 3:30 pm lanzaron los trasmallos antes de regresar al lugar donde permanecerían.
Según explicó don Tomás, a las 6:00 p.m. regresaron para revisar los trasmallos, pero en ese momento fueron sorprendidos por una fuerte tormenta.
"En ese chequeo que él estaba haciendo vino una tormenta fuerte. Y quizás en esa tormenta fuerte, cuando ellos estaban chequeando, los agarró una ola y los hundió", relató.
Tras el naufragio, ambos permanecieron aferrados a las boyas de los trasmallos durante aproximadamente 20 horas. Don Tomás contó que, al ver el estado físico de Lester, el adolescente decidió intentar nadar hasta Los Cayos para pedir ayuda.
"Al parecer, el niño, que vio a mi hijo en las condiciones como él estaba, se sintió un poquito más con fuerza, le dijo a él que iba a nadar hacia Los Cayos en busca de ayuda. Pero la imaginación de nosotros es que el niño, en ese trayecto, creo que nunca llegó a Los Cayos", lamentó el padre del pescador rescatado.