Francis Alexander Landa López, de 30 años, no logró cumplir su deseo de pedirle perdón a su madre por una diferencia que habían tenido. Él falleció la mañana del martes tras ser atropellado por un vehículo en la carretera que conduce al norte del país, a la altura de la aldea La Cuesta.
El infortunado salió de su vivienda alrededor de las 8:30 de la mañana, minutos después de haberse comunicado por teléfono con su progenitora María del Rosario Lópéz, ya que ambos estaban disgustados por razones que no fueron reveladas por los dolientes.
En el momento que esperaba el bus urbano que lo transportaría al centro de la capital, de donde luego se movilizaría hasta la colonia Cerro Grande, donde vive su madre, fue arrollado en forma aparatosa por un automóvil marca Toyota 3.0 color rojo marrón, con placas PCD-2505.
Landa López murió al instante de múltiples golpes, mientras que el automotor quedó dado vuelta en una alcantarilla. Dos ocupantes del vehículo resultaron con lesiones leves y fueron trasladadas a un centro hospitalario capitalino, pero no se logró conocer los nombres.
En tanto, la Policía requirió a la señora Liduvina Torres Valladares, quien conducía el automotor.
Pediría perdón
Gilma Isabel Hernández, esposa de Francis Alexander, relató que él salió temprano de su casa a tomar un autobús para trasladarse al centro de la ciudad a realizar una diligencia.
Luego se movilizaría a la casa de su progenitora para pedirle perdón por un problema que habían tenido.
Agregó que, de repente, escuchó el estruendo, pero que nunca se imaginó que su compañero de hogar había perdido la vida. “él iba a disculparse con ella (su mamá); yo no sé por qué se molestaron los dos”, expresó. Relató que Landa López se comunicó por teléfono con la madre en horas de la mañana, por lo que tomó la decisión de ir y hacer las paces con ella.