Cortés, Honduras.- En total negación y estado de shock se encuentra Mirta Lizeth Cortés Mejía, de 34 años, quien despertó con la dolorosa noticia de la pérdida de sus cinco hijos, su nieta, así como de su humilde hogar, ubicado en el bordo de Esquipulas, en la aldea El Carmen, San Pedro Sula, Cortés.
"Ellos no están muertos, ellos están bien, ¿verdad que están bien, gorda?, "Vamos para allá para que mires que ellos están bien", dijo, mientras los cuerpos de sus hijos eran sacados de su vivienda y trasladados a la morgue sampedrana.
Entre llantos, Mirta relató que la noche antes de que ocurriera la tragedia, ella les hizo cena a sus pequeños y los acompañó a acostarse en su habitación, sin imaginarse que horas después una tragedia les arrebataría la vida.
"Quiero que me los entreguen, quiero verlos para saber que son ellos", son las dolorosas palabras de esta madre que hoy pierde a sus pequeños en un voraz incendio registrado en horas de la madrugada.
Sus hijos Jahir Cortés Mejía (17 años), Daniela Azucena Cortés Mejía (19 años), Jairo Joel Cortés Mejía (10 años), Isaías Cortés Mejía (6 años) y Mayra Cortés Mejía (7 años) durmieron en un mismo cuarto, pues la madre explicó que no podían dormir todos en una misma cama.
Su nieta Madison Charlotte Cortés Mejía, de 6 meses, también durmió con ellos, e incluso recordó que la cargó antes de acomodarla en la habitación.
"Yo me quedé en el cuarto de mi mamá, yo me quedaba con ellos, así amontonados, uno encima del otro. Pero esta noche, mi mamá se fue a poner mi padrastro y me dijo: 'Ya quédate ahí'. Yo les di cena, los fui a acostar a la cama y les dije: 'Para que duerman tranquilos, yo me voy a quedar en esa cama'", dijo desconsolada.
Lamentó que, ante la inseguridad que sentía su hija mayor, ella cerraba el cuarto con candado, lo que complicó que ellos salieran de la habitación y pudieran salvarse. "Mi niña mayor, ella por miedo, le metía candado a la puerta por dentro. Mis niños, si ella no le hubiera metido candado, ellos hubieran podido salir; pero ella le metía candado".
Relató: "Yo fui a acostarme y les dije: 'Tengo que levantarme a lavar mañana, acuérdense'. Todavía fui a ver a mis niñas; fui a ver a Madison, estaba acostada, y la niña Dani estaba aparte. '¿La acostaste, mamá?', me dijo".
El siniestro comenzó alrededor de las 2:00 de la mañana y, en menos de 15 minutos, la vivienda fue consumida por las llamas. Únicamente Mirta y su otro hijo, José Geovany Cortés Mejía, lograron sobrevivir al siniestro.
Equipos del Cuerpo de Bomberos, la Policía Nacional y Medicina Forense llegaron al lugar para controlar las llamas, realizar el levantamiento de los cuerpos y trasladarlos a la morgue de San Pedro Sula.