De varios disparos fue asesinado la madrugada del jueves un agente de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC), asignado a la ciudad de Tocoa, Colón, en el norte de Honduras.
Autoridades policiales informaron que el detective asesinado respondía el nombre de Oscar Orlando López (44), quien se encontraba departiendo en el bar Laberintos.
Según testigos, el agente fue atacado a golpes con una envase de vidrio y después le infirieron un disparo en la cabeza que le provocó la muerte de forma inmediata, luego sacaron su cadáver del negocio y lo dejaron en medio de la calle.
Por el crimen del agente de la DNIC, la Policía capturó para efectos de investigación a uno de los clientes y al propietario del negocio, ya que luego del asesinato éste habría abandonado el lugar.
Según los compañeros del agente, hace algunos años un hermano del ahora occiso, que también era agente de la DNIC, fue asesinado en similares circunstancias en un negocio de Tegucigalpa.
Se informó que el cadáver del agente tendrá servicio fúnebre en Tocoa, pero luego será trasladado a su lugar de origen.
Con este crimen, ya son dos los miembros de la Policía Nacional que han sido asesinados en la presente semana.
La noche del lunes, el agente Juan Bautista López Pérez fue raptado, asesinado
y sepultado por mareros, ayer las autoridades exhumaron su cadáver
en la colonia Soto en Comayagüela.