"Nos tiramos al piso": lo que sabemos de la violenta masacre en El Progreso, Yoro
Los habitantes de los excampos bananeros de El Progreso, Yoro, enfrentan una fuerte ola de delincuencia desde el año pasado, que el miércoles 11 de marzo cobró la vida de cuatro jóvenes producto de un enfrentamiento entre bandas
- Actualizado: 13 de marzo de 2026 a las 18:06
Los habitantes de los excampos bananeros de El Progreso, Yoro, enfrentan una fuerte ola de delincuencia desde el año pasado. Sin embargo, desde febrero de 2026 la situación se ha agravado hasta volverse crítica. La noche del 11 de marzo, dos bandas que operan en la zona protagonizaron un enfrentamiento armado. Como resultado de ese violento choque murieron cuatro jóvenes.
El ataque ocurrió alrededor de las 6:30 de la tarde, cuando un grupo de hombres abrió fuego con fusiles. Los jóvenes quedaron tendidos cerca de la calle principal del campo La Fragua.
En el sitio del ataque quedaron cuatro cuerpos. No obstante, circuló otra fotografía en la que aparece un hombre muerto adicional, vestido con una camisa tipo fatiga militar y con un fusil AK a su lado.
Esos enfrentamientos culminaron la noche del miércoles 11 de marzo con el asesinato de cuatro jóvenes: Martín Santos Vásquez (de 14 años), Nery José Archila Barahona (de 19 años) y Alex Josué Miranda Amaya (de edad desconocida). Una cuarta víctima permanece sin identificar, ya que sus familiares aún no la han reconocido en la morgue de Medicina Forense.
En el lugar se recolectaron aproximadamente 180 casquillos amarillos de fusil y 17 casquillos de pistola calibre nueve milímetros, de acuerdo con un informe policial.
Este medio conversó con habitantes de la comunidad, quienes describieron los momentos de pánico vividos durante el tiroteo, que se extendió por varios minutos.
“Estamos muy cerca de donde ocurrió; ya se imagina cómo se escuchaba. Nos tuvimos que tirar al piso y no volvimos a salir”, relató uno de los pobladores.
Tras el hecho violento, la Policía Nacional informó en un comunicado que Urraco Pueblo, así como las comunidades de Timbombo y La Fragua, serían intervenidas con unos 250 agentes.
Durante un recorrido realizado por este medio, se constató que cerca de cien policías fueron desplegados en el área.
Los agentes realizaron patrullajes y establecieron retenes a lo largo de los antiguos campos bananeros hasta llegar al lugar donde ocurrieron los crímenes.
Desde 2020 se registran invasiones constantes en la margen derecha del río Ulúa, en los antiguos campos bananeros de El Progreso.
En los antiguos campos bananeros, las comunidades ya no solo temen a los ríos: también viven bajo el asedio de grupos criminales que, con extorsiones, asesinatos e invasiones de tierras, han impuesto un clima de terror.
Los principales focos de violencia se concentran en La Fragua —donde ocurrió la masacre— y el campo Birichiche. Sin embargo, las actividades ilícitas se han extendido desde la aldea 45 hasta Urraco, impactando a todo el sector y a miles de habitantes.