San Pedro Sula, Honduras.- El proceso judicial por la muerte de Wilson Ariel Pérez Hernández, el joven que alcanzó notoriedad pública luego de agredir a una policía durante la final del torneo Clausura 2022, avanzó a una nueva etapa luego que un juzgado de San Pedro Sula ordenara la apertura de juicio oral y público contra uno de los principales imputados.
La decisión fue adoptada por el Juzgado de Letras de lo Penal de la Sección Judicial de San Pedro Sula durante la audiencia preliminar del caso, en la que se resolvió enviar a juicio al oficial policial Carlos Roberto Escobar Mejía, acusado por el Ministerio Público de los delitos de asesinato, tortura y falsificación de documentos públicos.
En la misma resolución, la jueza juzga que continúa el proceso penal contra Bayron Patricio Zelaya Gálvez, Chelssi Patricia Sander Hernández y Luis Armando Sauceda Santos, quienes enfrentan acusaciones relacionadas con delitos de menor gravedad dentro del expediente.
Tras concluir la etapa preliminar, el caso fue remitido al Tribunal de Sentencia, instancia que deberá programar el juicio en el que se analizarán las pruebas presentadas por la Fiscalía y las defensas.
La muerte de Wilson Pérez ocurrió días después de la final disputada el 29 de mayo de 2022 entre Motagua y Real España en el Estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula.
Durante los disturbios registrados al finalizar el encuentro, Pérez fue grabado mientras golpeaba por la espalda a una agente policial, provocando que la uniformada cayera por las graderías. El video se difundió ampliamente en redes sociales y generó una fuerte reacción entre aficionados y ciudadanos.
Posteriormente, la Policía Nacional informó que el joven había fallecido en un supuesto enfrentamiento entre agentes de seguridad y presuntos miembros de estructuras criminales.
No obstante, las investigaciones realizadas por el Ministerio Público concluyeron una versión distinta. De acuerdo con la acusación fiscal, el 31 de mayo de 2022 agentes asignados a la entonces Fuerza Nacional Antimaras y Pandillas (FNAMP) ingresaron a una vivienda de la colonia Nueva Esperanza, en San Pedro Sula, donde se encontraba Wilson Pérez.
La Fiscalía sostiene que durante la intervención el joven intentó escapar y fue alcanzado por un disparo en la espalda. Además, señala que posteriormente fue sometido a actos de tortura mientras era trasladado a un centro asistencial, donde finalmente se confirmó su muerte.
Será ahora un Tribunal de Sentencia el encargado de conocer el caso y determinar, mediante juicio oral y público, si existe responsabilidad penal por los hechos que rodearon la muerte del joven hondureño.