Las mujeres que se encuentran recluidas en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS), en Támara, junto a sus hijos menores de dos años, gozarán de mejores condiciones de vida.
Las autoridades de la Secretaría de Seguridad, con apoyo de la Unión Europea, remodelaron las instalaciones del hogar Casa Cuna, donde seis niños e igual número de madres podrán gozar de una mejor atención al igual que del cuidado de los menores.
La mañana del martes, se inauguró el nuevo hogar, el cual pasó por el proceso de remodelación a un costo de 300 mil lempiras, financiados por la Unión Europea a través del Programa de Apoyo al Sector Seguridad (PASS).
Peter Versteeg, encargado de negocios y representante de la Unión Europea en Honduras, explicó que se busca mejorar las condiciones de vida de las mujeres que se encuentran en proceso de lactancia.
Además, se busca impulsar las habilidades de las reclusas e incentivarlas a que se involucren en otras tareas como sastrería, panadería, manualidades al igual que al estudio ya que se cuenta dentro del reclusorio con aulas para los grados de primero a noveno.
Al habilitar las nuevas instalaciones, las madres y los niños estarán separados del resto de la población penal recluida en la PNFAS, lo que va a permitir mejorar la atención y el cuidado ya que a partir de se cuenta con salas acondicionadas con camas, área de juego, baños, cocina y comedor.
En el proyecto también se ha involucrado “Dokita”, una organización no gubernamental que desarrolla proyectos de rehabilitación en centros penales.
Al acto también asistieron autoridades de la Secretaría de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, quienes se encargan de velar por la protección de las personas que se encuentran recluidas en el penal.