El alcohol fue la tarde del sábado uno de los protagonistas de un accidente que casi termina en tragedia en el anillo periférico de la capital hondureña.
Miguel Ángel Torres Ramos, de 60 años, conducía un Nissan doble cabina, placas PAA 8638, por una de las vías más transitadas de la ciudad, cuando perdió el control del vehículo y se precipitó al río Chiquito.
Según el reporte policial, el hombre, que manejaba en estado de ebriedad, cayó en una hondonada de unos 30 metros en el sector, a la altura de la residencial Florida, en el carril que se dirige a Valle de Ángeles.
Torres fue trasladado de emergencia al hospital Escuela de Tegucigalpa, donde fue atendido por un equipo médico. Hasta el momento se desconoce su estado de salud.
Los accidentes de tránsito son la segunda causa de muertes violentas en Honduras, de acuerdo al Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).