San Pedro Sula, Honduras.-"Perdóname, mis lágrimas son inevitables, despedirte duele". Con esas palabras, pronunciadas entre sollozos por su hijo, familiares, amigos, compañeros de trabajo y alumnos dieron este domingo el último adiós al director y fundador del Instituto Polivalente Brisas del Valle de San Pedro Sula, Víctor Fiallos, asesinado dentro del colegio en Cofradía, Cortés.
La ceremonia fue precedida por su hijo Víctor Aarón Fiallos con un discurso que dejó en más de uno un nudo en la garganta y provocó lágrimas entre los asistentes al recordar la entrega, el compromiso y el amor que el docente sentía por su profesión.
"Te despedimos con amor, con orgullo y con la promesa de ser mejores cada día", expresó visiblemente afectado el joven. También pidió perdón a su padre por no poder contener el llanto y recordó una petición que este solía hacer en vida: que cuando llegara el momento de partir fuera despedido con un festival y folclore, como una celebración de la vida que tanto disfrutó.
Durante su mensaje, destacó la responsabilidad que distinguía al director Fiallos. "Tenía una responsabilidad enorme, tanta que muchas veces aún estando enfermo se levantaba y se iba a trabajar porque sentía que había cosas que dependían de él y de personas que lo necesitaban", confesó el joven.
"Mi papá fue una persona de carácter firme, de gran sentido de responsabilidad. Siempre procuró apoyar, resolver, cumplir y estar presente cuando alguien lo necesitaba", expresó.
Añadió que quienes lo conocieron saben que fue un hombre comprometido, trabajador y servicial, que asumía con seriedad cada una de las responsabilidades que tenía a su cargo.
Su hijo también resaltó la pasión que sentía por la enseñanza y el papel transformador que atribuía a la educación.
"Él creía que educar no era solamente una profesión, sino una forma de construir el futuro de Honduras. Para él, enseñar era sembrar en las personas, abrir caminos y dar oportunidades para llegar más lejos", manifestó.
El crimen que acabó con la vida del director continúa bajo investigación. El hecho ocurrió dentro del centro educativo que dirigía en Cofradía, apenas 24 horas después de la muerte de una estudiante, un contexto que ha generado múltiples interrogantes y mantiene a las autoridades trabajando para esclarecer lo sucedido.
Mientras tanto, familiares, amigos y miembros de la comunidad educativa exigen justicia por la muerte de Fiallos, sobre todo luego de conocerse que sus asesinos intentaron fingir un suicidio.
Entre flores, aplausos y lágrimas, el director recibió el último adiós de quienes lo conocieron y acompañaron durante su trayectoria profesional y humana.