Un agente de la DNIC y dos civiles acusados por el delito de homicidio fueron detenidos la madrugada del jueves en el barrio El Campo en
Juticalpa,
Olancho, en el oriente de Honduras.
Santos Orlando
Galeano
Soto, de 24 años, residente en
Salamá,
Olancho, fungía como detective de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, asignado a la unidad de Delitos Contra la vida de la Jefatura Metropolitana I de
Tegucigalpa.
Los civiles fueron
identificados
como;
Oni
Javier
Zelaya
Lanza (27), jornalero, y José David Centeno Estrada (24), labrador, ambos originarios y residentes en la aldea El Tigre,
Lepaguare.
El informe de la DNIC establece que a los tres detenidos se les supone responsables del homicidio en perjuicio de José
Raimundo
Corrales Reyes.
También el delito de lesiones en perjuicio de cuatro testigos protegidos y
portación
ilegal de armas en perjuicio de la seguridad interior del Estado de Honduras.
Al momento de la captura a los detenidos se les incautó un vehículo marca
Toyota Tacoma,
pick up, negro, sin placas.
A José Centeno se le decomisó una pistola nueve milímetros, de la cual no portaba documentos, mientras que al agente Santos
Galeano
se le encontró una pistola policial con serie GB3630Z.
Los tres detenidos serán puestos a la orden de los Juzgados de
Juticalpa
para que se les instruya el proceso judicial por los delitos incoados en su contra.
La
participación
de elementos de la Policía en acciones delictivas
continúa a pesar del proceso de depuración que se realiza al interior de la Policía Nacional.
Ayer fueron enviados a la Penitenciaría Nacional dos agentes de la Dirección Nacional de Tránsito
acusados por robo de vehículos.