Ser testigo ocular del triple crimen que se registró el pasado miércoles en la colonia La Pradera le habría costado la vida a una joven mujer cuyo cadáver apareció desmembrado en un punto de la capital.
El viernes a las 10:00 de la noche, empleados del Ministerio Público y la Policía realizaron el levantamiento del cuerpo desmembrado de una mujer envuelto en una colchoneta en un sector de la colonia Centroamérica Oeste.
Los restos humanos fueron ingresados a la morgue de Medicina Forense, pero las autoridades no identificaron a la víctima debido a que en la escena del crimen no hallaron los documentos personales.
Un equipo de la Sección de Homicidios de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) iniciaron las pesquisas orientadas a identificar a la víctima y a los responsables del macabro asesinato.
Testigo de crimen
Dolientes se presentaron a la morgue capitalina, donde identificaron a la fallecida como Ericka Johanna Joya Ávila, de 29 años, originaria de Sabanagrande, Francisco Morazán, con domicilio en la colonia La Pradera.
La infortunada era madre de tres hijos pequeños y tenía mucho tiempo de residir en la zona, declaró un familiar.
Según el relato de una pariente, Joya Ávila se encontraba en su casa en horas de la tarde con su hija de 2 años y, de repente, llegaron varios hombres no identificados, quienes se la llevaron con rumbo desconocido.
Entre las 9:30 y 10:00 de la noche fue descubierto su cadáver en un sector de la colonia Centroamérica Oeste, informó un agente policial.
Una tía de la infortunada relató que ella no tenía problemas con nadie, por lo que sospecha que le quitaron la vida porque observó cuando seis supuestos sicarios que se conducían en tres motocicletas acribillaron a tres jóvenes a pocos metros de su vivienda.