Artefactos explosivos con capacidad para derribar aeronaves y destruir edificios incautó la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) tras un allanamiento ejecutado en una colonia del sur de la capital, informó una fuente oficial.
Entre el material bélico se detallan dos granadas metálicas con ojiva, un rotor metálico para granada, cuatro cargadores de ametralladora uzi, 14 recipientes que contienen pólvora, cuatro percutores y una caja metálica con balines.
Además, se decomisó una bolsa de urea tipo precursor explosivos, un cilindro de acetileno, una caja de pastillas, una pieza para granada de fragmentación y una cámara vacía, según el informe de la DNIC.
Los explosivos son analizados por expertos del Escuadrón Antibombas para establecer el poder destructivo, la procedencia y la capacidad de destrucción.
Además, un equipo del cuerpo policial continúa con las investigaciones con el fin de determinar bajo qué circunstancias se encontraban en la vivienda donde se ejecutó el allanamiento y dar con el paradero del propietario para darle captura.
Operativo y decomiso
El comisario Miguel Pérez Suazo, jefe de operaciones de la DNIC, informó que gracias a la colaboración de un vecino se logró llegar una casa rentada y que la persona la abandonó sin avisarles a sus propietarios.
Al observar el tipo de aparatos que quedaron en el interior, el residente del sector lo puso en conocimiento de las autoridades, por lo que llegó un equipo especializado del cuerpo policial y confirmaron que eran explosivos de alto poder destructivo.
“Estamos investigando quién es la persona que tenía en su poder los explosivos y cuál es el propósito de tener esas armas de guerra”, expresó el oficial.
Pérez Suazo explicó que los aparatos son altamente destructivos, inclusive con capacidad de derribar aeronaves y están etiquetadas con un poder de manipulación extremadamente cauteloso, porque son armas peligrosas.
Agregó que parte de los materiales son piezas fundamentales para elaborar bombas, además de las granadas.
Reiteró que investigan quién es el responsable de tener guardados los explosivos y el objetivo de tenerlos en su poder.
Reveló que manejan el nombre de un sospechoso que podría ser el responsable del almacenamiento de los artefactos y el material bélico, por lo que continúan con las diligencias investigativas.
Prosiguió que algún material podría ser comercial como la urea y los tubos de niple, pero esos los pueden rellenar de pólvora, le meten clavos, balines, perdigones, le ponen una mecha y se convierten en una bomba de alto poder.
“Todos esos aparatos, esos indicios son, únicamente, para elaborar artefactos explosivos de alto poder”, dijo el oficial.
Al ser consultado donde se ejecutó el decomiso, respondió que fue en el sur de la capital, pero no dio a conocer el nombre de la colonia, para no entorpecer el proceso de investigación que siguen.
Agregó que “hay dos granadas con un rotor aéreo que incluso pueden derribar aeronaves y son situaciones que nos sorprende esa cantidad de aparatos explosivos que hemos decomisado”.