San Pedro Sula, Cortés.- Seis cajas con los cuerpos de sus nietos, a quienes amó en vida como a sus propios hijos, ahora están en el patio de su vivienda siendo velados. Horas más tarde serán enterrados, pero el dolor de don Purificación Cortés quedará en su corazón.
Ahora solo podrá verlos en fotografías antes de que sus cuerpos sean enterrados. Mientras tanto, pasa despacio por cada féretro de ellos, viendo sus rostros por última vez.
Don Purificación contiene sus lágrimas mientras brinda declaraciones a EL HERALDO sobre los recuerdos que en vida logró disfrutar con sus nietos. Sin embargo, es evidente que su dolor no se puede ocultar, luego de que un voraz incendio en su vivienda, ubicada en los bordos de Esquipulas, acabara con la vida de sus nietos.
"Eran como unos hijos para mí. Ellos estaban desamparados porque, como la mamá no estaba aquí, pasaba en Las Brisas. Yo estaba pendiente que cuando yo, o sea, ellos cuando me miraban llegar, ahí iban donde mí. Y eso es un dolor que me va a causar, porque ya no los voy a poder ver", lamentó.
La más pequeña de todas era Madison Charlotte Cortés Mejía, de tan solo 6 meses de edad. Su madre, Daniela Azucena Cortés Mejía, también víctima del siniestro, era la mayor de los cinco hermanos que murieron.
Jahir Cortés Mejía (17), Jairo Joel Cortés Mejía (10), Isaías Cortés Mejía (6) y Mayra Cortés Mejía (7), son los otros menores.
En total, eran 7 hermanos, pero solo cinco de ellos se encontraban durmiendo en la vivienda donde ocurrió el incendio. Aunque intentaron escapar, un candado en la puerta les dificultó poder salir; quedaron atrapados y murieron quemados esa madrugada del miércoles.
Recordó las veces que llegó cansado a su casa y sus nietos corrían a recibirlo y siempre estuvieron pendientes de ayudarlo a él. Y aunque el recuerdo invade su mente y causa dolor en su corazón, asegura que los planes de Dios son perfectos.
"Para mí va a ser doloroso, pero bueno, son casos que pasan y uno tiene que aceptarlos, pues, porque no podemos renegar de nuestro Dios, porque Dios tiene el poder en sus manos. Él sabe por qué, Él sabe por qué pasan estas cosas. No voy a decir que Dios tan ingrato, no, no. Él tiene, Él sabe, son propósitos. Entonces, yo no puedo renegar de mi Dios, decir que por qué me los quitó, no. Se los llevó, pues, algo especial hay", dijo.
Pese al dolor, don Purificación manifestó: "Los voy a recordar con alegría porque fueron, fueron especiales para mí, sí. El día anterior ellos estuvieron conmigo, es más, estuvieron ahí en el cuarto conmigo. Ellos siempre estaban, ellos siempre me buscaban, ahí estaban, viendo cualquier cosita que yo llevaba, ahí estaban ellos pendientes.".
Agregó: "Yo siempre me martiricé, porque los amaba como hubieran sido mis hijos, porque conmigo no eran malcriados, eran niños obedientes. Eran niños muy especiales".
El cuerpo de los menores y la joven madre están siendo velados en la vivienda de sus familiares y posteriormente serán enterrados, luego de que la Alcaldía de San Pedro Sula, en conjunto con otras autoridades, lograra conseguir los féretros y las fosas para poder darles sepultura.