Su declaración fue contundente. Bayron Argenis Martínez Lambur (23), detenido el sábado anterior, acusado de ser la persona que disparó en reiteradas ocasiones contra Mireya Mendoza (43), coordinadora de los Tribunales de Sentencia en El Progreso, Yoro, fue reconocido en un 100 por ciento por un testigo protegido.
La declaración de esta persona será parte de todas las evidencias que hoy se evacuarán en la audiencia inicial que comenzará a las 10:00 am, en los juzgados sampedranos, donde el juez con jurisdicción nacional determinará si a Lambur se le dicta auto de prisión o sobreseimiento provisional o definitivo.
Las investigaciones están avanzadas, y las autoridades buscan descartar o confirmar una teoría en el caso: que el objetivo de los asesinos estaba dirigido a otra juez.
“Se analiza la información que recaban los equipos de investigación, donde supuestamente el objetivo era otra juez, pero aún no tenemos fortaleza en esa teoría, estamos recolectando toda la información posible para que se tenga certeza de los móviles en este caso”, dijo una fuente del Ministerio Público.
¿Quién dio la orden?
Poco a poco el caso se va desenredando y todo apunta a que la orden de asesinar a la juez salió del centro penal de El Progreso, Yoro.
“Las investigaciones son claras, la orden salió del penal de El Progreso, se tienen pistas concretas que nos llevarán a esclarecer el caso”, dijo un analista de investigación.
Ayer, los equipos realizaron inspecciones en varios puntos de El Progreso, entre ellos la oficina de Mendoza, en el juzgado de Sentencia, en búsqueda de datos o información que pudiera aportar elementos clave en el caso.
Mientras, los equipos de investigadores trabajaban ayer en esa ciudad en busca de más evidencias, a las 9:00 am, en el Centro Integrado de San Pedro Sula, el juez nacional con las partes involucradas en el caso realizaban el reconocimiento en rueda, para que se identificara plenamente quién era la persona que el miércoles disparaba contra la juez.
El resultado de dicho medio de prueba, señala a Lambur como uno de los autores materiales en el hecho.
“Todas las acciones están encaminadas a identificar al autor intelectual y al sujeto que conducía la motocicleta. El reconocimiento en rueda nos ha permitido confirmar la participación del detenido, pero además otros datos que servirán para reforzar la tesis acusatoria. No podemos dar datos concretos en este momento porque afectarían las investigaciones”, dijo una fuente de la Fiscalía.
“Quería ser magistrada”
Las lágrimas caen en los rostros de los jueces que trabajaron con Mireya Mendoza. “Se estaba preparando porque quería ser magistrada, pero también sentía temor, ella me dijo que no había protección, no había seguridad. Me dijo, Marlen, bien nos acribillan, bien nos matan y no pasa nada. Ya no vale la pena ser juez, porque o usted me lleva flores o yo le llevo flores a usted al cementerio, hasta se me eriza la piel cuando la recuerdo”, dijo Marlen Delgado, coordinadora del Juzgado de la Niñez.
“Dios sabe los propósitos que tiene y esta prueba es dura para todos, estamos tratando de asimilarlo, no es nada fácil, pero con esa fortaleza que ella tenía nosotros vamos tomando fuerzas para aceptar las cosas. No pedimos nada, Dios es el que hace su justicia y ahora solo nos queda sacar adelante a su hija, que era el mayor tesoro que ella tenía” dijo una sobrina de la juez.