Un mecánico se cansó de soportar el acecho de los extorsionadores y decidió tomarse la ley por sus manos al matar a balazos a dos presuntos implicados en la actividad ilícita en pleno centro de la capital.
Uno de los presuntos delincuentes cayó abatido a tiros en el punto de taxis que cubre la ruta del centro a la colonia El Sitio, mientras que el otro expiró en el Hospital Escuela al no soportar la gravedad de las heridas.
Se supo que otro supuesto compinche de los fallecidos logró escapar del tiroteo con una herida en una mano.
Todavía en horas de la noche, la Policía desconocía los nombres de las víctimas, porque, supuestamente, no portaban los documentos personales.
El comerciante, a quien se le omite el nombre por seguridad, fue capturado por soldados de las Fuerzas Armadas que realizaban un patrullaje de rutina por la zona y trasladado a la Unidad Metropolitana 1, según informó una fuente policial. El detenido aseguró que actuó en defensa propia y de uno de sus hijos, quien lo acompañaba en el lugar.
Nutrido tiroteo
Una fuente policial reveló que, de acuerdo a lo declarado por el detenido, alrededor de la 1:00 de la tarde llegaron a su negocio tres individuos que se identificaron como miembros de la banda de Los Chirizos a exigirle el pago de 50 mil lempiras.
Según la versión, los presuntos inadaptados sociales le dieron plazo hasta mañana para que les entregara el dinero y que si no cumplía le quitarían la vida.
Preocupado por las amenazas, el hombre sacó una pistola calibre 9 milímetros y disparó contra los tres sujetos, quienes intentaron escapar, pero él los persiguió por la calle.
En el acto expiró un hombre joven con edad aproximada de 18 a 20 años, quien vestía pantalón corto tipo jeans azul, camisa morada y calzaba unos zapatos tenis.
Mientras tanto, otro cayó herido, por lo que paramédicos de la Cruz Roja llegaron a darle los primeros auxilios y lo trasladaron al Hospital Escuela.
En la escena del crimen quedaron unos ocho casquillos de bala, los que fueron levantados por técnicos de la Sección de Inspecciones Oculares de la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC).
Alejandro José López, de la Cruz Roja, confirmó a las 2:30 de la tarde que el herido falleció en una sala del principal centro hospitalario capitalino a causa de, por lo menos, cinco balazos.
Un agente policial que llegó a la escena del crimen reveló que el detenido es de oficio mecánico automotriz, que realizaba trabajos a domicilio y que, además, tenía un negocio de celulares.
“él dijo que ya no los aguantaba cobrándoles el ‘impuesto de guerra’ y que por eso les disparó”, expresó el policía.
Agentes de la DNIC realizan las pesquisas de rigor orientadas a establecer los verdaderos móviles del hecho criminal.