¿Quién era Ali Jameneí, el líder supremo de Irán al que EEUU e Israel mataron en ataque?
La muerte del líder supremo de Irán, fue confirmada tras los ataques de EE UU e Israel. Conozca quién era este influyente clérigo y su papel en la política iraní
- Actualizado: 28 de febrero de 2026 a las 21:36
El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jameneí, quien murió este sábado en los bombardeos estadounidenses e israelíes contra la república islámica, fue el guía espiritual de esa nación durante casi 37 años, desde que fue nombrado en 1989, tiempo en el que mantuvo siempre en el punto de mira a los "enemigos" de la nación, principalmente a Estados Unidos.
La televisión pública iraní confirmó la muerte horas después de que lo hiciera el presidente estadounidense, Donald Trump. "Hemos perdido a nuestro gran líder y lo lloramos (....) Su martirio en las manos de los más terribles terroristas y exterminadores de la humanidad es un símbolo de su virtud", expresó la Guardia Revolucionaria iraní en un comunicado.
Jameneí fue, además, el comandante supremo de las Fuerzas Armadas con un poder absoluto, ya que sus seguidores controlan las principales instituciones como el Poder Judicial y el Parlamento.
Ante el temor de que fuera asesinado o apartado del poder, Jameneí nombró hace una semana a algunos líderes políticos iraníes como posibles administradores de Irán, entre los cuales se encuentra el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani.
Caracterizado por su turbante negro y su frondosa barba blanca, Jameneí supo mantener el equilibrio entre las distintas facciones para que ninguna acaparara demasiado poder desde que fue nombrado sucesor del ayatolá Ruholá Jomeiní el 4 junio de 1989.
Nació el 16 de julio de 1939 en la ciudad santa de Mashad, cerca de la frontera iraní con Afganistán, en el seno de una familia de religiosos chiíes que le enseñaron a llevar una vida sencilla y humilde.
Estudió el Corán en la ciudad santa del chiísmo, Nayeb, en Irak, y de regreso a Irán acudió a la escuela religiosa de Qom bajo la dirección de los grandes ayatolás seguidores de Jomeini, y a la Universidad de Teherán.
Desde comienzos de los sesenta fue activista del movimiento islámico contrario al Shah Reza Palhevi y participó en el levantamiento armado contra su régimen en 1963. En 1964 regresó a Mashad y desde entonces y hasta el triunfo de la Revolución, en 1979, fue encarcelado varias veces por la policía política del Sha.
A partir de 1978 se dedicó a la actividad revolucionaria y participó en el derrocamiento del Sha en febrero de 1979 que llevó a los ayatolás al poder. Formó parte del Consejo de la Revolución, órgano creado tras la revolución, hasta su disolución en 1980, al constituirse el primer Parlamento, del que fue diputado.
Fue miembro del Consejo Supremo de Defensa, máximo órgano del mando militar, creado al estallar la guerra entre Irán e Irak en 1980, el mismo año en que fue nombrado consejero ministerial, comandante de los Guardianes de la Revolución y más tarde líder de la plegaria semanal de los viernes en Teherán.