Lo que sería una tarde de diversión en el río Ulúa se convirtió en una tragedia para Elder Marín Castellanos López (23), quien desapareció de la vista de los amigos con los que bañaba en la concurrida cuenca.
Las altas temperaturas del pasado domingo motivaron a varias personas a disfrutar de las aguas del Ulúa bajo el puente viejo entre Pimienta y Potrerillos, por lo que López junto a una familia amiga decidieron ir a bañar en horas de la tarde y refrescarse del fuerte calor.
“Todos estaban bañando en un solo grupo cuando de repente Elder desapareció y fue cuando comenzamos su búsqueda. Las aguas del Ulúa son calmadas y como él no sabía nadar se mantenía cerca de las otras personas”, expresó uno de sus amigos.
Uno de sus parientes manifestó que todos pensaron que se había ahogado, “lo raro es que cuando una persona se ahoga pide ayuda y se sumerge varias veces, este caso fue diferente porque nadie vio nada”, contó uno de sus familiares.
Desde ese día avisaron a los bomberos de Potrerillos para que buscaran el cuerpo del joven y fue hasta el pasado miércoles que apareció a la orilla del río Ulúa en la Finca 40, en El Progreso.
Al momento del levantamiento el cuerpo estaba mutilado.
“Los forenses nos manifestaron que la pierna había sido desgarrada, por lo que suponemos que fue atacado por un cocodrilo”, expresó uno de sus familiares.
Al momento del hallazgo, el cuerpo estaba en estado de descomposición, pero lo identificaron por la dentadura y las huellas dactilares.
El lugar donde desapareció Elder ha sido habilitado para estos días como un balneario público, por lo que a diario llegan cientos de personas.
Carlos Cruz, comandante de los Bomberos de Potrerillos, dijo que no quieren alarmar a la personas porque es factible que el joven se haya ahogado y el río arrastró el cuerpo aguas abajo, donde pudo ser atacado por algún cocodrilo.
“Según la información que recibimos, el joven andaba ingerido de bebidas alcohólicas, por lo que suponemos que se ahogó. No queremos alarmar a la población ya que es muy difícil que ese tipo de animales llegue donde hay multitudes de personas”, explicó el funcionario.
Las autoridades bomberiles aseguraron que las posibilidades de un ataque bajo el puente de Pimienta son remotas porque hasta han habilitado glorietas y varias personas llegan a bañar.
“Sí tenemos claro que en otros sectores del río Ulúa hay cocodrilos, pero en las partes solas porque los animales se alejan de las personas”, agregó Cruz.