Tegucigalpa, Honduras.- Luego de poco más de un año de su crimen, ocurrido el pasado 27 de febrero en el cerro La Cruz, en Comayagua, finalmente se logró la captura de dos presuntos sospechosos en la muerte del ambientalista Juan Bautista Silva y su hijo, Antonio Silva.
La captura se logró mediante varios operativos realizados este martes por la Policía Nacional, a través de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y el Departamento de Homicidios.
Juan Bautista Silva Ventura, de 69 años, y su hijo Antonio Silva, eran residentes en la aldea Protección, El Rodeo, en el mismo departamento, que fueron reportados como desaparecidos el 26 de febrero de 2025.
Según información preliminar, ambos viajaban en motocicleta con destino a una zona rural donde iban a ver unas tierras. Sin embargo, nunca llegaron a su destino y desde ese momento no se tuvo más información sobre su paradero.
Los cuerpos de Juan y Antonio fueron ubicados en un sector boscoso y de difícil acceso en el Cerro La Cruz; las víctimas presentaban signos de violencia y fueron desmembradas.
Su muerte se vincula a su lucha de más de 20 años contra la tala ilegal y la explotación de recursos forestales en su región.
Fueron enterrados sin algunas partes de su cuerpo
Según información preliminar, los cuerpos fueron enterrados sin algunas partes, ya que fueron desmembrados y hasta el momento no se han recuperado todos los restos.
Tras su crimen, el Instituto de Conservación Forestal (ICF) condenó el asesinato del ambientalista y su hijo Juan Antonio Silva, ultimados con saña extrema por denunciar delitos ambientales.
“Este crimen no puede quedar impune. Exigimos a las autoridades una investigación inmediata y castigo ejemplar para los responsables. La defensa del medio ambiente no puede pagarse con sangre”, señalaron.
Hasta el momento se desconoce la identidad de los sospechosos, por lo que se espera que las autoridades confirmen la información.